Ricardo III

Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín

Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín presenta un mundo de marionetas en el que todo brilla, todo es deseable, todo apetece, reina la diosa frivolidad. Y es tiránica y despiadada en sus conquistas. Apenas se deja ver pero ha arrasado con todo: con el corazón de los jóvenes, con la cordura de los mayores, con las tablas y telones del teatro… Casi es imposible descubrir terrenos incorruptos. Quizá entre los ojos de algunos de los espectadores, que contemplan a estas pobres marionetas, se refleje la perdida y resplandeciente vida verdadera.

Don Perlimplín (un hombre de 50 años, soltero y muy inocente) es convencido por su criada Malcorfa para que se case con la joven Belisa. Ella accede de buen agrado tras hablar con su madre, que en realidad la obliga, ya que está interesada en el dinero y las tierras de Don Perlimplín. En su noche de bodas, Don Perlimplín siente que empieza a amar de verdad a Belisa (tras verla a escondidas mientras se vestía de novia). Belisa no siente nada por Perlimplín y tras la boda, esta ausencia de amor verdadero por parte de la muchacha desencadena una serie de acontecimientos que llevarán a Perlimplín hacia un trágico final.


Intérpretes:
Paloma Sánchez de Andrés
Nacho Amado
Maria José Pírez
Julia Soto

Dirección: Óscar Miranda
Autoría: Federico García Lorca
Compañía: Compañía de creación escénica

Relacionados

¡Comparte tu opinión!

1 Noticias relacionadas

Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, Teatro Clásico

Categorías