Ricardo III

El grito en el cielo

Estos destinos que acaban el peregrinar de sus vidas fueron depositados como órganos deteriorados en este geriátrico aséptico, sin más esperanza que la sedación paliativa que los desintegre en la nada.
Los tratamientos, las sesiones de rehabilitación y terapias (entre ellas las artes como ejercitación corporal o entretenimiento) ocupan rutinariamente el ocaso de sus días.
Sin embargo de esas vidas reducidas a mecanismos orgánicos no han podido abolir totalmente la contraindicación de soñar. Y algunos deciden desertar de la defunción medicamente certificada, intentando una escapada más allá del horizonte material que clausura su tiempo, emprendiendo un arriesgado viaje hacia la libertad perdida, que les hace recuperar la fe como dimensión humana. Vivir en la intemperie del alma.

Una obra que se inició con ensayos abiertos al público en la Bienal de Venecia y conforma con la anterior de El Régimen del Pienso una ácida crítica a un mundo deshumanizado y sin trascendencia. Donde los historiales clínicos suplantan toda biografía y el arte , mutilado de su sentido espiritual, es un engranaje más de esa maquinaria de aniquilamiento.


Intérpretes:
Celia Bermejo
Iosune Onraita
Gaspar Campuzano
Enrique Bustos
Francisco Sánchez

Dirección: Paco de la Zaranda
Texto: Eusebio Calonge
Compañía: La Zaranda
Música: Overtura de Tannhäuser. Richard Wagner
Iluminación: Eusebio Calonge
Espacio escénico: Paco de la Zaranda
Producción: Teatro La Zaranda

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