Ricardo III

La escuela de los vicios

A principios de 1.600 Quevedo criticó las corruptelas de ministros, magistrados y banqueros sin escrúpulos. “Mal oficio es mentir, pero abrigado, eso tiene de sastre la mentira, que viste al que la dice; y aun si aspira a puesto el mentiroso, es bien premiado.”

Cuatro siglos después, no hemos cambiado tanto. A él le llevaron a la cárcel sus escritos; a nosotros, a hacer un espectáculo.

ADVERTENCIA: La escuela de los vicios, como buena farsa, es políticamente incorrecto, tiene una alta dosis de inquina, es hiriente, cáustico, y por ende provoca risa inteligente (mérito en su mayor parte del autor), por lo que puede desaconsejarse su ingesta a públicos con mentalidad ultraconservadora, o que vayan al teatro sólo a pasar un buen rato y no pensar.


Intérpretes:
Mayte Bona
Francisco Negro
Felipe Santiago

Dirección: Francisco Negro
Autoría: Francisco de Quevedo

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