Ricardo III

La soledad es un reloj atrasado

La soledad es un reloj atrasado ?presenta a dos desconocidos acodados en la barra de un bar. Dos visiones radicalmente distintas de la vida. La una, amargada y cínica; la otra, más que visión, diríase ceguera…, y la soledad como nexo de unión de todas las vidas. La casualidad los reúne poco tiempo después en otro lugar. ¿Algo ha cambiado?... Una mujer mediará entre ellos con otra forma de mirar, y entonces…

Existe en nuestra sociedad un evidente enfrentamiento, unas veces enmascarado, otras, disimulado, entre personas o grupos que representan distintas alternativas en el modo de comportarse, de informarse, y de opinar sobre los temas políticos y sociales. En esta representación están reflejados tres de esos tipos, a saber:
el desencantado, pesimista irredento y absolutamente nihilista; el crédulo, confiado y algo estúpido, totalmente fuera de la realidad política y social que le rodea y que se atreve a opinar de todo sin saber de nada; y el desencantado e indignado, pero optimista y dispuesto a seguir luchando por sus ideales.

Esta obra habla de ese enfrentamiento incruento, sin buenos ni malos, donde la estupidez campa a sus anchas mientras la soledad y el desencanto luchan por buscar un espacio donde sobrevivir.

La soledad es un reloj atrasado es una divertida comedia donde teatro, música, pintura y poesía se unen en la búsqueda de respuestas a las preguntas de este tiempo aciago que nos ha tocado vivir.


Intérpretes:
Ángel Calvo
Roberto Betancor
Silvia Hernández

Dirección: Silvia Hernández
Autoría: Jesús Díaz Hernández
Poemas: Alberto Infante
Música: Kanti
Pinturas: Crispis
Compañía: El Cárabo Teatro

Relacionados

¡Comparte tu opinión!

La soledad es un reloj atrasado, Comedia

Categorías