Billy Elliot. Musical

Lulú

Sinopsis de "Lulú"

Una solitaria mujer, Llamada Lulú, a la que un joven viudo encuentra llorando en un descampado, es invitada por éste a refugiarse en la casa en donde vive junto a sus dos hijos varones: una finca rodeada por un extenso campo de manzanos. Pasado el tiempo, y una vez que la mujer logra integrarse en el hogar, los tres hombres, condicionados por el enorme magnetismo que ésta desprende, le proponen dar un paso más en la relación y ella declina la oferta. A partir de ese momento el hombre y sus dos hijos comenzarán a experimentar una serie de insólitos y misteriosos sucesos contra los que tendrán que luchar.

Equipo técnico y artístico de "Lulú"

Intérpretes:
María Adánez
David Castillo
Samuel Viyuela

Autor: Paco Bezerra
Dirección: Luis Luque
Producción: Celestino Aranda para Producciones Faraute

Duración,:1 hora y 30 minutos aproximadamente
Todos los públicos

Comprar entradas aquí para "Lulú"

 

La mujer fatal es la que se ve una vez y se recuerda siempre. Esas mujeres son desastres de los cuales quedan siempre vestigios en el cuerpo y en el alma. Hay hombres que se matan por ellas; otros que se extravían.
(R. del Valle Inclán, La cara de Dios, 1900.)

Lulú es una mujer y al mismo tiempo son todas: Lilith, Eva, Pandora, Helena de Troya, Circe, Medusa, Salomé, Judit, Dalila, Jezabel, Nora… “mujeres insanas,” mitos de la “maldad femenina” que ha parido la historia desde el advenimiento de la sociedad patriarcal. Pero, ¿quiénes son estas mujeres que ejercían un sentimiento de rechazo y temor, a la vez que provocaban una gran seducción en el hombre?

A lo largo de los siglos, los varones han fantaseado sobre la condición de la mujer como entidad demoniaca. Encontramos la figura de la fémina maligna desde las tradiciones más antiguas hasta nuestra época contemporánea siendo el s.XIX clave en la propagación de este “icono letal”. La religión y el arte terminaron de contribuir en la creación de este mito y en el imaginario popular se encuentra instaurada la figura que encarna la perversión de la mujer, su rebeldía y maldad, por tratarse de la portadora de la primera mancha, por ser el primer ser humano pecador.

Entre estos iconos de la “perversidad femenina”, que se recuperaron a finales de 1800 para el arte, apareció una figura que prácticamente no se había representado hasta el momento. Nos referimos al personaje de Lilith, la madre de los vampiros, quien, según el Talmud de los judíos, fue la primera compañera que Yavé dio a Adán, y no Eva, como recogen nuestras sagradas escrituras. La razón: Lilith fue expulsada de la Biblia de la misma forma que ella decidió abandonar el paraíso por negarse a aceptar el yugo y la sumisión impuesta por Adán.

Lilith es el antecedente más remoto que poseemos sobre bujería, espíritus diabólicos y vampiros; el primer humano que se rebeló contra el varón y lo establecido; aquella que le dijo no al mismísimo Dios Todopoderoso; la primera femme fatale. Esta figura destructiva y fascinante de mujer dominadora ya era presencia frecuente treinta años antes de que el dramaturgo alemán Frank Wedekind (1864-1918), la bautizara de nuevo como Lulú en la obra del mismo nombre. Una fuerza salvaje y hermosa, paradigma de la sexualidad femenina que tantos hombres temían y en la que se perdían hasta desvanecerse.

Rescatamos a este personaje universal y eterno en una obra completamente nueva y original, mediante la que nos remontamos a los orígenes más primigenios del mito, y avanzamos con él hasta la actualidad intentando rendirle cuentas a la visión misógina y patriarcal con la que este fue creado y de la que nunca consiguió desprenderse.

Paco Bezerra y Luis Luque

Relacionados

¡Comparte tu opinión!

1 Noticias relacionadas

Lulú, Drama

Categorías