Ricardo III

Pequeña suite emocional

Roger Álvarez, un actor de largo recorrido, nos propone un entrañable viaje a través de vivencias y recuerdos que, como en un tobogán de emociones, pueden conducirnos hasta la carcajada. Un monólogo con mucho humor donde también hay lugar para la ternura y la nostalgia. Humor, música y endorfinas, las hormonas de la felicidad.

Pequeña Suite Emocional contiene cinco historias en las que también se habla de pérdidas, de hallazgos y de superación. Es un canto a la alegría de vivir y, aunque se cantan cinco canciones, predomina la palabra durante sus trepidantes 85 minutos. Y aunque todo está perfectamente medido, también hay margen para lo inesperado, lo imprevisto, lo sorprendente, lo sublime y lo ridículo.

Se habla de tres mujeres, tres ciudades y de una isla diminuta. Y de la grandeza de lo pequeño y lo cotidiano en contraste con la levedad de lo inmenso y lo sobrenatural. Se habla de la misteriosa relación que existe entre lo que nos muestra un microscopio y lo que nos desvela un telescopio. Y así, a través de un recuerdo, nos encontraremos con la Vía Láctea, hecha polvo, y flotando dentro de un haz de luz en el oscuro sótano de un colegio de primaria… También podremos descubrir, escondido dentro de un simple naranjo, todo un pequeño gran sistema planetario. Es la metáfora de la realidad como fuente de inspiración. La pura realidad convertida en puro teatro.


Intérprete:
Roger Álvarez Istúriz

Dirección: Odón Redín
Autoría: Roger Álvarez Istúriz
Diseño de luces: Gabriel Molina
Escenografía y Vestuario: Lino Lemon
Compañía: Pando Teatro

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