Ricardo III

CRÍTICA Teatro de la Luz Philips Gran Vía


Crítica de "Germinal, el musical"

  • Críticas
  • 19/08/2016 : 2:00
  • Redacción tat
  • 834 Visitas

Teatro de la Luz Philips Gran Vía
Autor: Émile Zola
Libreto, Música y Dirección Musical: Iván Macías
Libreto y Letras: Félix Amador
Dirección Vocal: Virginia Carmona
Producción Artística: Pablo Martínez
Escenógrafo: Juan Ruesga
Director Artístico: Mike Ashcroft
Coreógrafa: Elena Gómez
Diseño de Sonido: Miguel Ángel García Osorno
Dirección Técnica: Israel Millán
Diseño de Iluminación: Manolo Ramírez
Diseño de Imagen: De Luke Studio
Dirección de Maquillaje: Juanjo Macías

Elenco: David Romero, Virginia Carmona, Rodrigo Blanco, Soraya Méndez, Francisco Javier Sánchez, Javier Serrano, Pablo López, Fran Tamayo, Alicia Lorenzo, María José López, Antonio Lara, Sergio Quirantes, Paula Ramírez, Lorena Escobar, Nicolás Capelo, Marisa Pérez, Francisco, Javier López, Cristina Machuca, Francisco Legares, Leticia Méndez, Francisco José Pérez, Alberto Fernández, Miguel Díaz, Lucía Rincón, Victoria Galán, Irene Márquez, Jesús González, Carmen Lara y Noelia Rinc.

 

Puesta en escena

Impresionante ver subir el telón del Teatro de la Luz Philips Gran Vía y poder ver y escuchar una orquesta de 80 músicos en el escenario, tocando en directo. Fabulosa orquesta sinfónica del Liceo de la música de Moguer.

Germinal” es el musical sinfónico sobre la novela publicada en 1885 por Émile Zola, de producción española. Nos sitúa en Francia, año 1860, y refleja el nacimiento de los primeros conflictos laborales. Ha sido publicada y traducida en más de cien países y ha servido para inspirar diversas adaptaciones cinematográficas, producciones de televisión y varios musicales. Contrapone la diferencia de clases, combinando la crítica social con una historia de amor.

El musical, está dividido en 20 escenas y tiene un total de 43 canciones. La historia se desarrolla en una ciudad del norte de Francia, recreando la situación de los mineros sumidos en la miseria, en un momento en que la explotación infantil era habitual, y donde dan comienzo los primeros sindicatos, buscando la protección de los trabajadores, cuya posición laboral es inhumana.

 

Sinopsis de Germinal

Étienne Lantier llega a Montsou, una localidad al Norte de Francia. Huye de París, donde fue despedido por agredir a uno de sus jefes. Montsou es un lugar aún por desarrollar, donde adultos y niños, hombres y mujeres, bajan cada día a la mina de carbón en condiciones precarias. Empujado por un idealismo aprendido en París, de los primeros sindicatos, decide emprender la misión de liberar a los mineros de su esclavitud. En la mina conoce a Maheu, uno de los mineros mejor considerados, que lo acepta en su cuadrilla, formada entre otros por sus hijos Catherine, Zacharie y Jeanlin de 11 años. Se enamora de Catherine nada más verla, pero ella está pretendida por Chaval, un minero joven y de carácter violento. La mujer de Maheu, La Maheude, con la que tiene 7 hijos, trata de mantener a flote el hogar mendigando en casa de los adinerados Grégoire y negociando con el dueño del único comercio de Montsou, el pícaro Maigrat, un personaje ruin que sólo fía a las clientas jóvenes que se dejan…

Maheu introduce a Étienne en el ambiente de los mineros. La primera noche, conoce en la taberna al ruso Souverine, con el que comparte noticias de los primeros intentos de lucha obrera que se están produciendo en París. Juntos, intentan despertar la conciencia de sus compañeros contra los dueños de la mina. Cuando el ingeniero Négrel ordena una rebaja de sueldos, Étienne se arma de valor para erigirse como líder de la revuelta. En el otro bando, Hennebeau, director de la mina y tío del ingeniero Négrel, recibe la noticia de la huelga con asombro, mientras su mujer se niega a suspender un almuerzo con los Grégoire, cuya hija está prometida con el ingeniero. No todos los mineros se adhieren a la huelga.

Sobornado por Négrel, Chaval obliga a Catherine a trabajar. Ambos se convierten en esquiroles, lo que genera más enfrentamientos con los otros mineros, en especial cuando la huelga se alarga y los mineros comienzan a pasar hambre. Por su parte, el joven Jeanlin Maheu, que a sus 11 años no entiende de políticas ni de huelgas, no pasa hambre: ha descubierto que puede robar al tendero y al cantinero, y ha organizado una pandilla de niños, personajes que aportan un contrapunto insolente y divertido en medio de la penuria general. La huelga se complica con el paso del tiempo. Los empresarios contratan mineros belgas y hacen que el gobierno les envíe gendarmes para vigilar las minas. Los mineros, desesperados, atacan la mina para forzar a los dueños a negociar. Destrozan cuanto encuentran a su paso cantando desesperados himnos de revolución.

Con la llegada de las nieves, una de las niñas Maheu, Alicia, de 9 años, enferma. El ruso Souverine, decepcionado por el fracaso de la huelga, se despide de Étienne. Pero antes de marcharse urde un terrible plan: sabotea parte de la estructura de la mina para que se hunda en cuanto empiece a funcionar. En medio del duelo, Catherine decide volver a trabajar. En la mina, Catherine se reencuentra con un Étienne arrepentido, frustrados sus idealistas intentos de hacer justicia social. Los mineros echan en cara a Étieene el sacrificio al que les obligó. Cuando están en plena faena, la estructura de la mina se viene abajo y se inunda. Catherine, Étienne y Chaval no han conseguido salir. Atrapados y desesperados, Étienne y Chaval se enfrentan y este último resulta muerto. Solos, Étienne y Catherine tienen tiempo de expresar sus sentimientos y de sincerarse.


Lo más destacado de Germinal

Virginia Carmona interpreta a La Maheude, una joven madre de 7 hijos, envuelta en la miseria desde pequeña, y dispuesta a luchar en todo momento. Enseñando a sus hijos lo duro que es caminar largas distancias para perder la dignidad mendigando. Carmona consigue emocionarte en todas sus apariciones individuales. Es cierto que hay varios actores con una gran técnica vocal y una potencia de voz prodigiosa. Pero ella transporta al público a un nivel emocional superior, combinando sus dotes vocales con una gran dosis interpretativa. Está sencillamente fantástica.

La orquesta es realmente impresionante. Un placer escuchar 80 músicos capaces de acompañar las voces, crear los ambientes o reproducir los efectos sonoros necesarios para el espectáculo. Pero el hecho de verlos en escena, les resta protagonismo a los actores. La música no se ve. Se escucha y se siente. De lo contrario, estamos ante otro tipo de espectáculo.

El texto es magnífico. Tanto la novela de Émile Zola, como las letras de Félix Amador. Aunque en ocasiones se escucha muy rápido, o algo confuso al ejecutarse en diferentes voces. Y la escenografía es francamente inteligente. Lo bueno, si breve, bueno dos veces.

 

¿Qué podría mejorar “Germinal, el musical”?

La obra dura alrededor de tres horas con un descanso de 15 minutos. No es necesario tanto tiempo para contar esta historia, especialmente teniendo en cuenta que no hay descansos musicales. En determinados momentos se hace densa y algo repetitiva. Algunas escenas eran suprimibles e innecesarias y la historia se entendería igual, como los bailes cosacos de Souverine, el personaje ruso, lejos de las danzas populares tradicionales de la Francia del siglo XIX. Al igual que algunos bailes y diálogos en los primeros actos, que no parecen encajar en la Francia de 1860, sino más bien, en las calles neoyorquinas, 100 después.

Es una lástima el excesivo parecido a muchas de las escenas al musical “Los Miserables” de Víctor Hugo, escrito en 1862. Mismo país. Misma época. Misma temática. Demasiadas escenas similares a este musical, desde la taberna, al final del primer acto, con todo el elenco cantando su himno inspirador y esas banderas ondeando desde atrás. Una referencia demasiado parecida que resta originalidad al espectáculo.

Para nosotros, lo más necesario a mejorar, es el volumen. Algunos de los tenores principales tienen una voz con suficiente potencia como para no necesitar amplificar tanto el volumen. Y si cantan todos al mismo tiempo, con mayor motivo. 80 músicos junto a 60 cantantes, son capaces de generar una cantidad de decibelios apabullantes para el público. Era el comentario más escuchado en el intermedio y en la salida del espectáculo, junto con los elogios merecidos.

 

Conclusión sobre Germinal, el musical

"Germinal" es un espectáculo que no te puedes perder. Por su puesta en escena. Por la contundencia del texto. Y sobre todo, por la importancia del mensaje. Sin duda, el germén de un gran espectáculo.

Comprar entradas para “Germinal, el musical”.

Secciones

Espectáculos relacionados

Relacionados