Entrevista a Dani Muriel

Nos cuenta como se ha preparado para su último gran reto: "Nerón"

Dani Muriel es Nerón
Dani Muriel llega a los escenarios de toda España con uno de los personajes más carismáticos del Teatro Clásico: "Nerón".

Dani Muriel. Actor. De Valladolid. Rostro televisivo que apuesta fuerte en el teatro y se atreve con todo. Textos complejos como «La importancia de llamarse Ernesto» (2009), de Oscar Wilde. Comedias como «Toc toc» (2009). O musicales como «Cabaret» (2015).

Ahora, los clásicos. Llega con uno de los personajes más carismáticos: «Nerón«.

Una entrevista de Juanjo García.

 

Teatro a Teatro: ¿Qué queda de aquel jovencito que sale de Valladolid para venirse a estudiar al RESAD, con notas excelentes?

Dani Muriel: Pues yo creo que, de ese muchacho que llegó a Madrid hace ya 22 años, sobre todo queda la ilusión y la vocación. Que al final es lo más lo más difícil de encontrar. Cada uno ha de ver qué es lo que realmente le motiva en la vida, a lo que realmente quiere dedicarse. Y yo tuve la suerte de darme cuenta de que quería ser actor.

Decidí venirme a Madrid. Conseguí entrar en la RESAD, que más allá de las notas que tuviese al final de la carrera, lo más difícil es pasar ese primer examen. Si logras entrar en la RESAD lo lógico es que, al ser algo que a ti te ilusiona, que te apasiona y en lo que te vas a volcar completamente, saques buenas notas. Pero sobre todo te diría la ilusión por cada personaje nuevo. Y en este caso Nerón. Uno de los más completos de mi carrera.

Dani Muriel es Nerón

Teatro a Teatro: Más allá de la popularidad televisiva, que en tu caso es más que obvia, tus mayores éxitos los has tenido en el teatro. ¿Es el terreno donde mejor te sientes?

Dani Muriel: No sé si es el terreno en el que mejor me siento, pero desde luego es el terreno en el que más me han dejado desarrollarme, donde más oportunidades he tenido para crear buenos personajes. Y es verdad que yo me considero un hombre de teatro porque es donde más feliz me siento. Esa comunión con el público en escena, esa comunicación directa… el intentar transmitir la historia que estás contando al público que está abajo observando. Intentar estar en el ahí, en el ahora.

Cuando haces televisión o cine sabes que es algo que va a quedar para la posteridad, y eso también es muy bonito. Pero el teatro tiene algo inmediato y de conexión con el público que es ¡mágico! Y es algo que yo intento tener continuamente en mi carrera. De hecho ya estaba necesitando subir a las tablas porque aparte de «El ángel exterminador«, que fue una experiencia muy bonita pero muy corta en el Teatro Español el año pasado, desde que acabe «Cabaret» no había vuelto a hacer nada en teatro y ya lo necesitaba.

 

 

Teatro a Teatro: Y ahora Nerón. Un montaje de Eduardo Galán basado en el Quo Vadis de Sienkiewicz. Me gustaría que nos cuentes un poco sobre sus flashbacks y escenas simultáneas que lo hacen tan moderno

Dani Muriel: Sí. Yo creo que uno de los aciertos del montaje es que se acerca bastante al lenguaje cinematográfico. Es decir, hay una historia que es lineal, pero da saltos atrás en el tiempo para contar la relación de Nerón con Agripina, su madre, flashbacks de cómo fue su vida juntos. Así entendemos porque Nerón llega al punto de locura al que llega.

Por otro lado, también mezcla varias escenas, lo cual le da dinamismo al conjunto. Es verdad que a priori una función como Nerón te puede sonar más grave, o más dramática, y uno de los logros del montaje es que tiene una revisión moderna y ágil. El público dice que se hace muy corta. Y si la gente se queda con ganas de más, a mi entender siempre es positivo.

 

 

Teatro a Teatro: Dice Alberto Castrillo-Ferrer, el director, que veremos “un Nerón atractivo, sensual, con mucha fuerza, con mucha garra”. Pues verdaderamente Dani Muriel, ¿no?

Dani Muriel: Bueno, no sé. Habría que preguntar a mis amigos y a mis seres queridos para que te dijeran como soy yo. Pero sí tenemos a un Nerón muy dinámico, muy energético. Yo creo que era una persona que no tenía cualidades para dirigir, o para usar el poder cómo es debido. Así que lo que hacía era rodearse de gente que si supiera y preguntarles “¿Qué hago? ¿Qué hago?”.

Es curioso también, el tema del físico. Peter Ustinov en Quo vadis era gordito. Y una de las cosas de las que hablamos a la hora de interpretar el personaje era que yo estoy en forma, no tengo una complexión fuerte, en cuanto a peso, digamos. Pero buscando todas las estatuas qué hay de Nerón, las imágenes que tenemos de él, resulta que nos muestran a un tipo bastante atlético, delgado. Y ganaba siempre en las competiciones de los Juegos Olímpicos. Como dato, él y Michael Phelps son los dos atletas que más medallas tienen en los Juegos Olímpicos. Aunque Nerón hacia trampas, claro.

Nadie le decía que no al emperador y siempre ganaba. Hay una anécdota que contamos en la función que dice que en la carrera de cuadrigas él no consiguió llegar a la meta porque se estrelló contra un muro y aún así ganó la medalla de oro. Ese era el estilo de Nerón.

Daniel Muriel

 

Teatro a Teatro: Imagino que para construir el personaje de Nerón investigarías en el personaje… entonces ¿Nerón quemó o no Roma?

Dani Muriel: Pues tampoco te creas que hay datos claros sobre ese tema. Muchos historiadores hablan de que la quemó, muchos otros dicen que no la quemó pero que se aprovechó de ello. Nosotros damos una versión en el teatro, por supuesto. Con lo que sí me quedo es con que él, en un primer momento, intentó ayudar.

Muchos historiadores dicen que él ayudó activamente, incluso bajando al incendió a intentar apagarlo con agua. O sea que no se puso a tocar la lira directamente como se ve en Quo Vadis. Hay un punto, de Nerón, que yo trato de transmitir más humanista, más real. Por lo menos, por lo que yo he encontrado en el texto de Eduardo Galán. Una cuestión filantrópica de un hombre, que más allá de que no quisiera ser emperador, intenta crear una Roma mejor, una Roma civilizada en la que todo el mundo viva en paz y que sobre todo esté presidido por las artes. Que es lo que a él le obsesionaba.

Lo malo es que para conseguir algo así, usa unos medios deleznables. Ahí es donde se encuentra el tirano, donde se asemeja a gente como Alejandro Magno, Napoleón, Hitler… gente que para conseguir ciertas cosas pasaba por encima del resto de la humanidad y eso es lo que es intolerable, por supuesto.

 

 

Teatro a Teatro: ¿Dónde encontraste más matices para construir tu Nerón? ¿En el Nerón tirano, déspota y cruel o en el del Nerón culto, aficionado al teatro y la interpretación?

Dani Muriel: Yo creo que el texto de Eduardo Galán está muy bien escrito porque te da armas para ambos Nerones. Podemos ver al Nerón totalmente tirano, que pierde los papeles por el poder porque no sabe administrarlo. Y podemos ver al Nerón artista, lo que en realidad quería ser. Su madre Agripina es la que le obliga a ser emperador porque ella quería gobernar.

También el texto muestra con precisión cómo va enloqueciendo. Es decir, cuáles son los pasos, las traiciones de la gente que le rodeaba, los actos que ocurren (como el incendio de Roma) que es lo que le lleva a él a volverse loco. Porque realmente sí perdió la cabeza. Llega un momento en el que cree que con su arte, cantando a las tropas rebeldes, les va a pacificar. No cree en la violencia de las armas, sino en la belleza de su arte, para conseguir calmar a los enemigos. Y eso es lo que definitivamente los senadores ya no admiten. Por eso le quitan del poder. A su manera, claro.

 

Teatro a Teatro: Dejando a Nerón y volviendo a tu carrera. Háblanos de tu amigo y compañero de teatro, Juan Carlos Rubio.

Dani Muriel: Juan Carlos Rubio para mí, sobre todo, es un amigo. Y al final trabajar con amigos es lo que más me gusta en este mundo. Porque hay confianza, porque te cuida y porque te exprime al máximo con cariño. Aparte es muy muy talentoso y un hombre totalmente de teatro; escribe bien, dirige bien… y a esa gente hay que tenerlos cerca y no dejarles escapar.

Si encima es buena persona, como Juan Carlos, qué más puedes pedir. Siempre andamos buscando la siguiente posibilidad de trabajar juntos y aunque últimamente se nos complica, estoy seguro que vamos a tener muchos encuentros teatrales en nuestra vida. Es fascinante como persona y es generoso, como director y como autor. Estoy encantado de que la vida lo haya puesto en mi camino.

 

 

Teatro a Teatro: Hablemos de “Las heridas del viento”, la película. Dijo Juan Carlos Rubio, en la entrevista que le hicimos, que Kiti y tú hicisteis un trabajo inmenso para las escuelas de arte dramático. ¿Qué sientes cuando un referente como Juan Carlos hace una declaración como esta de tu trabajo?

Dani Muriel: Hombre, cuando alguien habla tan bien de tu trabajo tienes dos sensaciones. Por un lado, alegría, por supuesto, porque ves que lo que haces llega y gusta. En este caso tanto al director y autor, como al público. Y por otro lado hay un poco de pudor. Porque siempre da un poco de vergüenza que vean en ti cosas que tú anhelas y que tú valoras en otra gente, en otros profesionales.

Pero son las metas que uno quiere alcanzar y la falsa modestia cuando las logras también es un poco ridículo. Que alguien apueste por ti, en este caso Juan Carlos, y que tú le puedas dar el 100% de tu esfuerzo es la clave del éxito y de que todo funcione. O eso creo yo.

 

Teatro a Teatro: Mucho éxito con este fuerte reto, Dani.

Dani Muriel: Muchas gracias a vosotros.

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