Ricardo III

ENTREVISTA: Hasta el 31 de enero, en el Teatro Infanta Isabel


"El cabaret de los hombres perdidos" nos abre su camerino

Entramos en el camerino de los cuatro actores que, cada noche, en el Teatro Infanta Isabel, dan vida a una de las propuestas más especiales de la cartelera de Madrid: "El cabaret de los hombres perdidos". Armando Pita, Ferrán González, Cayetano Fernández e Ignasi Vidal nos permiten la entrada a la intimidad de los minutos inmediatamente anteriores a la representación, cuando los personajes a los que interpretan van apropiándose de ellos poco a poco y de manera fascinante.

El resultado no es una entrevista al uso, sino una conversación abierta, animada y esperamos que interesante, sobre la obra de Christian Simeón y Patrick Laviosa dirigida por Víctor Conde, sobre el destino, sobre el libre albedrío, sobre venderse para conseguir el éxito o sobre política.

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Teatro a Teatro: La producción original francesa de "El cabaret de los hombres perdidos" y su versión argentina han acabado convirtiéndose en montajes de culto. Premiados, con un público fiel... ¿Creéis que eso puede ocurrir con vuestro montaje? 

Cayetano Fernández: A mí me encantaría y yo creo que sí. Lo que pasa es que, para que se convierta en una obra de culto, la gente tiene que verla y tiene que pasar algo de tiempo. Tenemos que crear un público...

Ferrán González: Es que igual "obra de culto" es demasiado, ¿no? Pero por el hecho de que es algo distinto, muy distinto a lo que ha habido en bastante tiempo, yo creo que sí. No es un musical, ni es un cabaret, ni es una obra de teatro... pero es un poco de las tres cosas. Y con estas cuatro estrellas (entre risas), se tendría que convertir en un exitazo.

Ignasi Vidal: Yo creo que cualquier obra se puede convertir en obra de culto si es el del agrado del público. Eso pasa a un nivel superior y la obra que sea se convierte después en una leyenda. No sé si esto puede ocurrir con "El cabaret de los hombres perdidos", pero desde luego sí tiene los ingredientes para que ocurra. Tiene una parte de crítica que es necesaria, es un teatro que mueve, hace pensar. Es también muy transgresor, precisamente porque no pretende serlo, sino sencillamente pretende contar una historia y ya está. Todo esto son ingredientes para que se acabe consolidando como una obra de culto.

Teatro a Teatro: ¿Cómo está siendo hasta ahora la respuesta del público?

Armando Pita: En relación a la pregunta anterior, quizás un síntoma de que la obra puede llegar a ser de culto, es que aunque a algunas funciones venga poca gente, esa gente sale, como dice Ignasi, tocada, emocionada, entretenida. No pierden interés. Así como en Canal hubo alguna pareja de personas mayores que no terminaban de sentirse en sintonía con el montaje, en el Infanta Isabel no está pasando, venga mucha gente o venga poca. Yo creo que eso es un síntoma de que la obra puede convertirse en algo de culto, en una de esas obras que hay que ver. En este espacio, en otro... también hay que darle el tiempo de estar aquí, que vaya de gira, que vaya a sitios, que vuelva a entrar en otra sala, más grande, más pequeña...

Teatro a Teatro: ¿Que encuentre su sitio, no?

Armando Pita: Eso es, que encuentre su sitio.

Teatro a Teatro: El protagonista del montaje es Dicky. Un joven que se vende para conseguir el éxito. ¿Es esto demasiado habitual en nuestros tiempos?

Ignasi Vidal: Esto ha sido habitual toda la vida...

Cayetano Fernández: Toda la vida. Vender el cuerpo, y si no el cuerpo vender...

Armando Pita: Los principios... todo.

Cayetano Fernández: Y además es una cosa que hacemos sin saber que la estamos haciendo. Se hace cada día.

Teatro a Teatro: ¿Y es especialmente habitual en vuestra profesión?

 

Cayetano Fernández: Pues que te lo digan ellos, que llevan más años pero... 

Ignasi Vidal: Yo tengo que decir que nunca me he vendido. Siempre he hecho lo que he querido. Pero entiendo perfectamente a aquel que por necesidad o lo que sea, toma la decisión pensando en el rédito antes que en otras cosas...

Armando Pita: También, qué es venderse, ¿no? Es traspasar ciertos límites, me imagino. Morales o éticos.

Ignasi Vidal: Yo nunca he hecho nada en contra de mis principios; sí que hay gente que lo hace, pero tampoco les voy a juzgar por ello. Yo he tenido mucha suerte en mi vida, te lo digo así de claro.

Teatro a Teatro: ¿Nunca os habéis sentido en la situación de "o trago con esto o no voy a conseguir llegar"...?

Ignasi Vidal: Sí, claro. Yo me he encontrado con la situación de que si hubiera aceptado determinadas condiciones o determinadas exigencias, en principio y digo en principio, habría abierto la puerta a algo. Pero fíjate lo que dice la función. Dicky está dispuesto a vender en este caso su cuerpo para conseguir algo que no consigue. Lo que consigue es justamente lo contrario. Ésa es la clave: yo siempre pienso que cuando uno traiciona sus principios lo que está haciendo es autodestruirse.

Teatro a Teatro: ¿Ése es el mensaje de la obra, no?

Ignasi Vidal: Exactamente. Y es lo que yo creo, además.

Teatro a Teatro: Me gustaría que me contáseis un poco de cada uno de vuestros personajes. Empecemos por Dicky...

Cayetano Fernández: Pues Dicky es lo que estamos hablando. Cada uno lo puede ver de una forma, pero yo cada noche lo veo y lo siento así, como un chico joven, con muchas ganas, que llega a la ciudad y que viene buscando ser cantante, la fama y el dinero y se encuentra en este cabaret con su Destino y con unos compañeros. Y ellos le acompañan y le enseñan cuál va a ser su futuro. Él decide entrar y entra con todas las consecuencias. De hecho, se vende, es lo que hablábamos antes, desde el primer momento casi. Lo primero que decide es ser actor porno cuando en la vida se lo había planteado...

Ferrán González: Ser actor porno para llegar a ser cantante, o sea que imagínate...

Cayetano Fernández: Es una decisión fatal. Pero le veo como un tipo sensible, que no habrá tenido muchas opciones de vida o no es muy listo emocionalmene, porque lo decide muy rápido. Se mete muy rápido en todo y si lo hace será porque está muy solo. Su familia no está, no tiene amigos y cuando llega al sitio este piensa "quizás aquí puedo encontrar una salida".

Teatro a Teatro: ¿La historia de Dicky es un relato de iniciación?

Cayetano Fernández: Todo es un aprendizaje para el, sí, totalmente.

Armando Pita: Se ve ante un trampolín, en el que puede dar un buen salto o un mal salto...

Cayetano Fernández: Es un chute de hora y media de aprendizaje para una persona y él aprende. Si no, no haría lo que acaba haciendo... Se ha hecho grande y se arriesga.

Teatro a Teatro: Hablemos ahora del Destino...

Ignasi Vidal: El Destino es el croupier de esta partida. Es un personaje que está a veces incluso rozando la esquizofrenia y está en un plano onírico también. Porque puede ver el futuro pero también puede situarse del lado del espectador... Yo, aparentemente, no hago nada. Es Dicky el que lo hace todo. Pero, como mínimo, yo le abro las puertas de las que hablábamos antes, a ese algo más... Es un personaje tremendamente divertido de hacer, precisamente por esto, porque está moviéndose constantemente en un plano de realidad y de irrealidad que te permite probar y hacer muchas cosas todos los días. Por eso ninguna función es igual. Siempre encuentras algo que te lleva a un sitio nuevo, un matiz distinto... Es muy divertido.

Teatro a Teatro: Y el tatuador...

Armando Pita: El tatuador, bueno, desde un primer momento es el que se enfrenta al Destino en el juego que se plantea. Mi personaje aboga por el libre albedrío que puede tener este chico para decidir sobre su vida. Ése es el conflicto que hay entre los dos y lo que a mí como actor me gusta trabajar. Quizás mi personaje sea el menos definido, por texto y por intervenciones y eso es lo que me vuelve loco como actor y a la vez lo que me atrae. En cuanto a la relación con Dicky, es la persona que se encarga de tatuar los nombres e ir marcando su piel; también va dejándose capturar por su belleza y por esa juventud y por una cosa que él ve que puede llegar a ser algo, pero que es bastante trágico porque nunca va a llegar a pasar.

Teatro a Teatro: Es de alguna manera el que contiene los sentimientos verdaderos...

Armando Pita: Es el que humaniza la historia. La parte un poco más cálida, quizás, aunque sigue jugando al juego que ellos plantean... Es como un trabajador a disgusto del destino.

Teatro a Teatro: ¿Eso también ocurre con tu personaje, no, Ferrán?

Ferrán González: Sí, también es así. En mi caso, soy el encargado de representar en el futuro de Dicky todos los personajes femeninos y mi relación con él es como maternal. No de aconsejarle, porque todos estamos en contradicción ya que estamos haciendo algo que no nos gusta, pero sí al menos intentar darle algo de cariño, hacer que el viaje se le haga menos duro.

Teatro a Teatro: ¿Cómo ha sido el trabajo con Víctor Conde?

Ferrán González: En mi caso, muy bueno. Yo he trabajado tres veces con él y era la primera vez que hacía un montaje en el que partíamos casi de cero, porque había un guión que cortábamos y reinventábamos todo el rato. Las escenas están todas hechas de cero, no se parece a ninguna producción extranjera. Y este descubrir con él nunca lo había hecho y estoy muy contento.

Armando Pita: Víctor da mucha libertad, o aparentemente da mucha libertad, porque sabe dar la nota justa para que el actor empiece a volverse loco, que es lo que tiene que hacer.

Teatro a Teatro: Cuando vi la función, me pareció precisamente eso: que no sólo disfrutábais haciendo vuestros papeles, sino que actuábais con mucha libertad...

Ignasi Vidal: Sí, pero es una libertad controlada. Porque si bien es cierto que Víctor te otorga la capacidad de poder decidir sobre la marcha, tambien te sitúa en un carril del que no te puedes salir...

Armando Pita: Claro...

Ignasi Vidal: Y eso es lo que ha hecho bien en este montaje. Para mí, donde más brilla la mano del director en este montaje, es en la propuesta global del espectáculo. Porque no se dejó atrapar por la apariencia o por el nombre, sino que pensó un poco más allá. No tomó como modelo ninguna de las producciones que ya se habían hecho. De hecho, esta producción es totalmente distinta a todas.

Teatro a Teatro: ¿En qué se diferencia de las demás?

Ignasi Vidal: De entrada, hay una lectura nueva, si quieres un poco más brillante y que da pie a la esperanza. Hay un punto de esperanza en esta función a diferencia de las otras. Y luego, que la concepción del espacio se ha puesto directamente en un plano onírico, especialmente en la primera parte, que ayuda al texto. El texto, de entrada, puede parecer un poco raro y tanto la producción francesa como la argentina en apariencia se sitúan en un cabaret donde la gente entra a tomar algo... y yo no creo que ayude ese plano tan real. Lo que ha hecho Víctor ha sido situarlo fuera de este mundo, y luego volver a colocarlo y después volvérselo a llevar... Ésa es una decisión inteligente.

Ferrán González: Otras versiones hacían más honor al nombre de "cabaret" que ésta. Eran unos personajes más caracterizados como caricatura, más propios de ese tiepo de espectáculos.

Cayetano Fernández: Creo que hay una diferencia importante, yo que he visto muchas veces las otras producciones antes incluso de hacer esta, y es que esta potencia mucho más la historia. No solo la de Dicky, sino lo que pasa en la obra. Las otras producciones cuentan lo mismo, porque la esenca es la misma, pero aquí se potencia mucho más, se le da más importancia. Eso ha sido una cosa de Víctor y de Amaya. Ésa es la clara diferencia para mí: cómo se ha potenciado aquí la historia y el mensaje de la obra. Todo eso no se pierde con las lentejuelas, las luces y la parodia.

Ferrán González: Lo tomamos más en serio...

Teatro a Teatro: Hace un momento habéis hablado de un concepto que está en el centro de la obra. El libre albedrío en relación con el Destino. ¿Tenemos libre albedrío o el Destino nos lo encontramos hecho?

Armando Pita: Pues yo nunca había pensando mucho en eso y a raíz de esta 'mierda' de función (risas) estoy día sí y día no pensando. Dándole vueltas a que sí, que hay libertad, que tenemos ciertas cosas predestinadas... Y yo creo que hay mucho de las circunstancias que rodean a cada persona en la sociedad y después hay mucho también del aporte de cada uno. De saber ir buscando y acertando en las elecciones que tomas. Pero no sé, quizás Ignasi que es el Destino ha reflexionado más al respecto...

Ignasi Vidal: Esto es una discusión eterna...

Armando Pita: Y filosófica...

Ignasi Vidal: Yo particularmente creo que no nos lo encontramos hecho. Creo en el libre albedrío, no creo en las teorías estáticas de la vida...

Teatro a Teatro: Pero la obra juega con estas teorías, ¿no? A lo largo de la primera parte, parece como que se pone en práctica una idea determinista del Destino...

Armando Pita: Sí, totalmente.

Ignasi Vidal: Claro, que es la de mi personaje...

Teatro a Teatro: Y en cambio, en el giro final...

Ignasi Vidal: Pero sí te fijas, sin embargo, quien da el paso primero es Dicky...

Cayetano Fernández: Sí, al final soy yo. Es mi personaje el que está eligiendo eso. No es el Destino el que decide por mí... Uno puede creer que sí, pero tú eres el que decide siempre si quieres comer pescado o quieres comer carne.

Teatro a Teatro: Yo os lo planteaba en el sentido de que hay un momento en el que el personaje de Armando le dice al Destino: "Solo le estás ofreciendo una opción. Y deberías darle por lo menos dos"...

Ignasi Vidal: ¿Dos opciones? ¿Solo dos? ¿Por qué dos? Eso es nuevo... No, no, mi personaje lo tiene claro: yo te doy una opción. Has entrado aquí y es la opción que tienes... Es más, en cuanto ve las ventajas de esa opción que le propongo, él ya no piensa en otra. No me pregunta por otra.

Armando Pita: Yo creo que ese principio lo veo a veces, cuando lo estamos haciendo, como una cosa estipulada. Como una actuación hacia Dicky del Destino y de mi personaje. Después, las circunstancias van posicionando más a los personajes y al mío empieza a tocarle más todo lo que ocurre. Yo lo he entendido así como actor, es una actuación de los personajes, el comienzo del juego que luego se les acabará yendo de las manos.

Teatro a Teatro: En relación con el Destino... ¿El próximo 20D tenemos una oportunidad de intervenir en él?

Armando Pita: Sí, claro...

Ignasi Vidal: Claro que la tenemos. El problema es que los medios de comunicación se empeñan en darnos sus vaticinios, que en realidad no son más que sus deseos. Y los ciudadanos estamos cada vez más presos de la encuestocracia. Ahora el bipartidismo se ha roto, gracias a otros actores que han desaparecido o están a punto de desaparecer, y nos vemos ante una nueva dicotomía, un cuatripartidismo. En realidad, en general se va a votar lo que la prensa quiere que se vote. Y los poderes económicos...

Teatro a Teatro: ¿Pero eso no ha sido siempre así?

Ignasi Vidal: Parecía que eso iba a cambiar en este país. De unos años a esta parte, parecía que iba a cambiar. Parecía que la agenda política de este país se introducían cuestiones que nunca habían salido y que esas cuestiones nos iban a hacer reflexionar a todos. He visto ya dos debates televisivos, debates que se presentan como más plurales porque hay cuatro en lugar de dos, pero faltan fuerzas politicas ahí.

Armando Pita: En realidad es la misma fórmula...

Ignasi Vidal: Sí. Y es un poco vergonzoso lo que está pasando con eso en este país... Empiezan a llevarnos de una democracia de segunda a una democracia de tercera, en la cual las encuestas, que están absolutamente manipuladas, nos dicen qué es lo que hay que votar. Es decir, nos sugestionan para que no pensemos más allá de lo que hay que hacer, de qué es lo correcto. Ahora mismo, lo correcto es votar a esos cuatro partidos...

Teatro a Teatro: Dices que, de alguna manera, no te dicen lo que tienes que votar pero te enseñan sólo una parte del escaparate...

Ignasi Vidal: Hombre, ¡sólo faltaría que te dijeran qué tienes que votar! En España hace 30 años se inventó aquello del voto útil, nos lo creímos y hemos llegado a pensar que si no votas a una de las opciones mayoritarias, estás tirando tu voto, lo cual atenta contra todo principio democrático. Y ahora nos han vendido que tenemos un arco más plural y podemos elegir más; la realidad es que sí, pero los medios de comunicación, empujados por los poderes económicos, han determinado ya la voluntad de millones de personas. Por eso, he dejado de leer periódicos hace meses. Leer la prensa es acercarse a una forma de demagogia barata.

Armando Pita: Ahí el Destino sí que está escrito...

Teatro a Teatro: Y a pesar de todo esto, ¿qué se juega la cultura el 20D?

Ignasi Vidal: Nada. No se juega nada. Porque a los políticos no les importa la cultura. A ninguno de los que están ahí. Ojo, no hablo solo del PP. A ninguno de los que se presentan les importa la cultura. ¿Les has escuchado en algún debate hablar de cultura? Se habla del IVA porque queda muy bien, pero la cultura es muchas más cosas. No sólo es el IVA del teatro o los productos culturales...

Armando Pita: De hecho... la cultura debería ir siempre relacionada con la Educación...

Ignasi Vidal: Otra cosa que les importa tres carajos. Yo no he escuchado nunca a los nuevos partidos, ni a Albert Rivera ni a Pablo Iglesias, hablar de Cultura. No sé lo que piensan sobre la cultura... bueno, sí lo sé, prefiero no decirlo... Pero no soy capaz de distinguir cuál es la diferencia entre lo que proponen ellos y lo que proponen los partidos que había antes... A lo que me refiero es a que no hay plan, por ejemplo, para sanear las cuentas de las empresas culturales de este país, no hay un plan concreto para saber cuánto hay que bajar el IVA o por qué hay que bajarlo o por qué no. Todo esto yo no lo veo, ni lo percibo, ni se sabe...

Ferrán González: Se echa en falta que piensen en la cultura como algo que puede generar riqueza. No en ella como solamente ocio...

Ignasi Vidal: ¿Qué va a pasar el día 20? ¿Qué va a cambiar? Nada, absolutamente nada.

Armando Pita: Y te está hablando el Destino...

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