Ricardo III


Entrevista a Ignasi Vidal

Para muchos un desconocido, para otros un icono dentro del género musical. Actor, músico, dramaturgo, director y me cuentan que está trabajando en una futura novela. Ignasi Vidal es un hombre curioso, inquieto, pero sobre todo, un trabajador incansable que cada día intenta sorprenderse a sí mismo dando un pasito más en un mundo, que aunque él lo niegue, domina ampliamente, el de las artes. Cercano y tímido en el tú a tú, nos abre su corazón en la entrevista más personal que ha concedido hasta la fecha, lo cual le agradecemos infinitamente. Todo un artista contemporáneo del Renacimiento.

Esther Santos.- Dicen quienes te han leído, que no lo haces nada mal, más bien todo lo contrario. ¿Tu futuro irá orientado a la dramaturgia/escritura? ¿O simplemente es una manera de canalizar tu creatividad?
Ignasi Vidal.- De momento sí. Pero es cierto que siento la llamada hacia ese campo, hacia la escritura, hacia la dramaturgia y quiero mejorar en ella, ir poco o poco, pero convencido de que es ahí, en un futuro, donde me gustaría estar.

E.S.- ¿Y te ves ahí?
I.V.- Sí, me veo, sí.

E.S.- ¿Con qué soñabas de niño?
I.V.- Con ser futbolista.

TaT.- ¿Sí? ¿Del Barcelona?
I.V.- Sí. Del Barcelona si hubiese podido ser, pero siempre tuve un punto de realismo y sabía que del Barça era dificilísimo, por no decir imposible Simplemente quería jugar al fútbol, que era mi pasión. Y también quise ser bombero, pero bombero de Mataró.

E.S.- ¿De Mataró? ¿Y por qué de Mataró?
I.V.- Porque yo veraneaba en un pueblo del Maresme que se llama Calella de la Costa y cuando había un incendio, eran los bomberos de Mataró los que venían a apagarlo. Siempre me parecieron una especie de héroes que aparecían en el momento en el que el fuerte se quemaba y eso para un niño pequeño…

E.S.- ¿De qué años?
I.V.- Pues no sé qué años tendría, igual 5, 6, 7 años.

E.S.- ¿Y en tu juventud?
I.V.- En hacer lo que me pidiera el cuerpo, eso es con lo he soñado siempre.

E.S.- ¿Y ahora? ¿Sigues soñando? ¿O eres de los que piensan que los sueños son solo para los perdedores?
I.V.- No, no, hay que soñar. Sueño con hacer muchas cosas, con no detenerme, con seguir haciendo lo que me pida el cuerpo y ahora mismo, lo que me pide el cuerpo es seguir escribiendo. Sueño en convertirme de alguna manera en un autor de teatro cuyas obras se puedan encontrar en librerías, teatros, espacios culturales… sueño con escribir y que otros puedan disfrutar de mi trabajo.

E.S..- ¿En qué y de qué manera te preocupa la crisis tanto social, como espiritual, que estamos viviendo?
E.S.- Me preocupa en que se está destruyendo el tejido social, lo que nos daba cierta seguridad y que era todo un sistema de derechos, también de obligaciones, pero que ahora con esta crisis han quedado en entredicho.

E.S.- ¿Qué haces para combatirla?
I.V.- Muchas cosas.

E.S.- ¿Por ejemplo?
I.V.- Bueno, yo creo que desde mi trabajo como dramaturgo lo toco y es un tema recurrente en mi obra en general, tanto la crisis a nivel económico, como la crisis a nivel personal.

E.S.- ¿Crees que el ser humano está involucionando?
I.V.- Decía el otro día Juan Eslava Galán, bueno, no es que lo dijera el otro día, lo leí en ‘La historia del mundo contada para escépticos’ que la historia de la evolución del hombre consiste en dar uno o dos pasos hacia delante y uno o a veces incluso tres para atrás, esa es la forma en la que progresa el hombre. No creo que esté involucionando, sino que evoluciona de esta manera. Evolucionamos de una forma lenta y a veces ganamos un terreno que después perdemos, también en función de la coyuntura y eso es lo que está ocurriendo, que quizás estemos dando unos pasos para atrás.

E.S.- ¿Crees que hay ‘algo’ después de la muerte?
I.V.- Ojalá, a mí me gustaría que hubiese algo, pero lo cierto es que no creo que haya nada. Solo creo en el ser humano. Llevo un tiempo planteándome este tipo de preguntas, no sé muy bien porqué, seguramente el hecho de tener hijos, convenciéndome, diciéndome a mí mismo que lo que me tiene que preocupar es esta vida y no lo que haya después.

E.S.- Está claro pero ¿Y el alma? ¿El alma crees que muere?
I.V.- El alma no muere porque permanece en la memoria de los que quedan, pero en realidad el espíritu no es más que una forma de prolongarnos en el deseo.

E.S.- ¿Qué es el alma para ti? ¿O no es nada?
I.V.- Para mí el alma está en el pensamiento, ahí está.

E.S.- ¿El alma sangra?
I.V.- No, el alma no sangra. El alma es nuestra forma de pensar, nuestra personalidad, eso es el alma para mí.

E.S.- Entonces, si el alma no sangra, la cabeza no tiene sentimientos.
I.V.- Sí, sí que los tienes.

E.S.- Digo la cabeza, no el corazón.
I.V.- A ver, el alma, la cabeza, el corazón, todo forma parte de nosotros. La cabeza no tendría pensamientos ni no tuviera un corazón. Y el corazón no tendría…

E.S.- ¿Va unido?
I.V.- Sí, de hecho durante muchos siglos se pensaba que nuestro centro neurálgico estaba en el corazón, que todos nuestros pensamientos se formaban en él, es una cosa que está interrelacionada, es decir, no sería posible…

E.S.- Pero hay gente más visceral, pasional, cerebral…
I.V.- Sí, y hay estudios que demuestran que todo eso está en el cerebro, de hecho, yo escribí El Plan después de leer ‘El alma está en el cerebro’ de Eduardo Punset, eso es lo que me encendió, lo que me dio la idea para ese texto.

E.S.- ¿De qué trata El Plan? ¿Qué nos puede enseñar?
I.V.- No sé si El Plan nos puede enseñar algo, lo que sí hace es mostrarnos varias cosas. La primera es que la amistad es algo que está por encima de lo que son las relaciones aparentes de personas que se conocen, hay una especie de vínculo secreto que para mí es algo que queda claro, que dejo muy claro en el libro. Creo que era Aristóteles quien decía algo así como que hay gente que…. A ver si lo encuentro…

E.S.- ¡No vale buscar en internet!
I.V.- No, no estoy buscando en internet… La leí el otro día y lo anoté en el móvil porque me encantó.

E.S.- Bueno, mientras lo buscas ¿El Plan es tu mejor obra? ¿Tu obra más redonda? ¿La única?
I.V.- Que lo tenga que decir yo, ¿verdad?

E.S.- Solo hay una editada de momento, que yo sepa.
I.V.- Mira, concretamente lo que me apunté, ¡lo encontré! lo tengo aquí, dice: ‘Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastará con desear la salud’ eso dice Aristóteles. ¿Ves? De eso habla El Plan. (En este momento traen la pizza que se la toma con un café y de postre una cerveza) Otra de las cosas importantes que también dice El Plan, es que nunca, nunca, se llega a saber a quién tienes al lado.

E.S.- ¿De eso trata El Plan?
I.V.- También.

E.S.- ¿Y tienes más obras escritas?
I.V.- Unas cuantas.

E.S.- ¿Se publicarán y se verán en un escenario? ¿O se quedarán en un cajón?
I.V.- Yo lo voy a intentar, El Plan puede ser que pronto vea la luz, vaya, podría ser no, la verá, en La Pensión de las Pulgas en febrero de 2015,  estrenamos el 2 de febrero.

E.S.- ¡Enhorabuena!
I.V.- Gracias. Estoy muy feliz.

E.S.- Lógico. ¿Qué es el arte para ti?.
I.V.- Joder, vaya pregunta. El arte es todo lo que nos aleja de nuestra parte más animal, el arte es lo que nos ha ayudado, nos ha diferenciado del resto de los animales.

E.S.- ¿Y la cultura?
I.V.- La cultura… creo que cultura viene, creo no, viene de cultivar, con lo cual la cultura es una forma de arar nuestros pensamientos, es una forma de domar nuestros arrebatos artísticos.

E.S.- ¿Todo el mundo tiene arrebatos artísticos?
I.V.- En el fondo sí, en el fondo todo el mundo ha deseado ser artista alguna vez, de una forma u otra. Unos en la cocina, otros en el teatro, haciendo música e incluso otros, por ejemplo, montando una frutería. Hay gente que tiene mucho arte vendiendo fruta, hasta el periódico se puede vender con arte.

E.S.- ¿Qué opinión te merecen los críticos en general?
I.V.- Ninguna, es su trabajo. Hay muy buenos críticos, gente que hace críticas maravillosas, con mucho conocimiento y respeto sobre lo que habla. Como en todo también los hay malos, pero en cualquier caso, no es algo prescindible. Lo cierto, es que yo no leo prácticamente ninguna crítica, pero entiendo que haya gente que lo haga, es una forma de guiarnos.

E.S.- Y cuándo te hacen una crítica negativa ¿te afecta? Me refiero a algo tuyo, propio, una creación.
I.V.- Está mal que lo diga, pero nunca me he encontrado con una crítica negativa. Sí me he encontrado con críticas que sin ser muy buenas me han ayudado a evolucionar, mala, como para decir ‘esto que ud ha hecho…’ entre la crítica aduladora, que suele ser la crítica buena y la mala, casi, en el fondo prefiero la crítica mala.

E.S.- Será porque nunca te han hecho una crítica mala.
I.V.- Será, a lo mejor.

E.S.- Claro.
I.V.- No, lo que quiero decir es que en realidad hay que huir de la crítica buena, la crítica buena solo sirve para alimentar nuestro ego.

E.S.- Ahora cambiamos de tercio, como en los toros ¿te parece?
I.V.- ¡Me encanta!

E.S.- Si alguno de tus hijos te dijese que quiere ser científico o futbolista ¿qué le aconsejarías? No vale contestar ‘que sea lo que él quiera’.
I.V.- No, no vale no. Es que yo creo que si quiere ser futbolista, o científico o lo que sea, lo elegirá porque eso será la fuente de su felicidad. Que ¿qué pensaría? Yo le diría que cada día tratara de ser mejor, que no el mejor, en lo que hiciera.

E.S.- ¿Y si te dijese que quiere ser religioso o torero?
I.V.- Lo mismo, si es torero a pesar de que soy aficionado a los toros me daría un vuelco al corazón y si quiere ser religioso pues pensaré: mira, él ha visto la luz que yo no vi. No podría entrar a juzgar su fe.

E.S.- ¿Arte y política pueden ir de la mano? ¿Deben ir de la mano?
I.V.- Van de la mano, siempre. Mira si van de la mano…

E.S.- ¿Lo dices por los textos?
I.V.- Por todo, ¿no es política cuando envías un texto a un lugar? Eso es política también, porque la persona que lo lea tendrá una opinión y tendrá un posicionamiento respecto a lo que tú escribes, eso es política, es más, todo lo que hacemos en la vida es política, incluso aquellos que creen que no les interesa la política practican la política. A mí me gusta eso que dice Sabater, ‘que cuanto más tardes en meterte en la política, antes la política se meterá en tu vida’. Nuestra forma de relacionarnos con los demás es política, todo es política. Estamos pactando constantemente.

E.S.- ¿Legalizarías la marihuana?
I.V.- Sí, sin duda.

E.S.- ¿Y la prostitución?.
I.V.- También.

E.S.- ¿Te consideras valiente?
I.V.- Bastante.

E.S.- ¿A qué tiene miedo Ignasi Vidal?
I.V.- Tengo miedo a que un día nada me dé miedo.

E.S.- Pero eso sería bueno ¿no?
I.V.- En realidad, no, el miedo nos hace ser inteligentes.

E.S.- O cobardes.
I.V.- No, la cobardía no tiene nada que ver con el miedo, sentir miedo es un sentimiento humano, ser un cobarde es un acto humano de mezquindad, el miedo es lo más natural del mundo. Sentir miedo no significa que uno sea un cobarde, de hecho los auténticos héroes sienten miedo y lo sienten constantemente, pero actúan como héroes, por ejemplo, los bomberos que se metieron en el foso en Chernobyl para tratar de taponarlo, seguro que sentían un miedo terrible.

E.S.- A eso me refiero, pero se vence, todo el mundo siente miedo, pero hay personas a las que ese miedo les impide avanzar.
I.V.- Sí, pero no podemos juzgar a los demás por no ser capaces de vencer sus miedos.

E.S.- Ahora vamos con una batería de preguntas, pin pan, rapiditas, sé que es complicadísimo, pero… tienes que elegir, una sola respuesta, lo primero que te venga a la cabeza.
I.V.- ¡Buaff!! Hostia puta.

Venga, vamos allá: Un libro
Guerra y Paz

Una playa.
Cualquiera de la costa brava.

Un sueño.
Seguir haciendo lo que me gusta, que nada me lo impida.

Una ciudad.
Madrid.

Una obra de teatro.
Cyrano de Bergerac.

Una desilusión.
¿Una desilusión? He sentido muchas, pero vaya, una desilusión es ver como los intereses económicos se imponen casi a diario en mi trabajo.

Un color.
El rojo.

Un sentimiento.
La paternidad.

Un número.
El tres.

Una pintura.
Creo que la pintura más bestia, la que más me ha impresionado es un cuadro de Benlliure, no recuerdo el nombre, está en el museo de Bellas Artes de Valencia y en él se ve como un soldado entrega una carta a una madre que acaba de perder a su hijo en una de las guerras carlistas, es un cuadro impresionante, brutal.

E.S.- Y ya sí que sí llegamos al final, si la anterior te ha parecido difícil, esta te parecerá imposible, soy consciente.
I.V.- ¿Más??? No puede ser.

E.S.- Mucho más. De las dos opciones que te dé, solo te puedes quedar con una. ¿Preparado? Vamos al lío: Teatro o escritura.
I.V.- Los dos.

E.S.- Tienes que elegir, no vale decir los dos.
I.V.- No puedo, soy incapaz, no puedo.

E.S.- Tienes que elegir, ya te he dicho que te iba a costar.
I.V.- Es que preguntarle a un dramaturgo que le gusta más, si el teatro o la escritura, primero son cosas distintas en su proceso, pero luego son indisolubles.

E.S.- Lo sé, ¿pero no te llena más una que otra? Por ejemplo, ¿podrías escribir y no dirigir? ¿o dirigir y no escribir?.
I.V.- En ese caso, la escritura.

E.S.- Seguimos: Fútbol o toros
I.V.- ¡Joder! Fútbol

Negro o blanco.
Negro

Amor o amistad.
Amistad.

Trabajo o placer.
Placer.

Dylan o Springsteen.
Imposible, esta me niego a contestarla, no puedo, soy incapaz, a esta no te la contesto, no puedo, ¿cómo contesto a eso?

Está bien, esta te la perdono. Barcelona o Sevilla.
Sevidona.

Corazón o cabeza.
Corazón.

E.S.- ¿Ves? No ha sido tan complicado. ¿Te gustaría añadir algo?
I.V.- Sí, que impugno esta entrevista.

E.S.- Y ya para finalizar nos gustaría que nos contases tus proyectos más inmediatos, o los futuros también si quieres.
I.V.- Mi proyecto más inmediato es acabar la gira de Los Miserables y estrenar El plan que como ya te he comentado anteriormente lo estrenamos en febrero de 2015 en La Pensión de las Pulgas... Todo un reto para mí porque se trata del estreno de un texto que escribí hace años y después de estar en mil manos, a punto de ser estrenado varias veces, por fin va a ser puesto en pie. Llegué a pensar que jamás lo lograría pero por suerte me equivoqué. También será mi estreno como director de un montaje largo. Por suerte cuento con un grupo de actores tremendos como son Javier Navares, Chema del Barco y David Arnaiz que seguro me ayudan a encontrar el camino correcto. Después, en abril, estrenaré otro texto, Dignidad, esta vez en los Teatros del Canal, aquí también estaré como actor, acompañado de Octavi Pujades y dirigidos por Juan José Afonso. Tengo algo más que aún no puedo desvelar porque debe confirmarse.

E.S.- ¿Por qué colaboras como Blogger en Max, no te pongas estupendo?.
I.V.- Mi colaboración con Max, no te pongas estupendo era cuestión de tiempo. Vosotros apostasteis por mí como escritor y ahora confiáis en mí para sumarme al excelente grupo de bloggers que estáis creando. Para mí es todo un privilegio acompañaros. Escribir en un lugar donde se aprecia la palabra es un reto. Y lo que me aporta es sentir que debo dar un paso más, tanto en el "qué" como en el "cómo". Como te digo es un reto y un reto, si te entregas a él siempre te hace mejor. En todos los aspectos. Gracias a vosotros por confiar en mí de nuevo.

Esther Santos, directora de la colección de teatro Max, no te ponas estupendo, Bartleby Editores.

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