Ricardo III

ENTREVISTA: 14 mayo en el Teatro Caser Calderón


Estreno de "Madrid 1808 Nosotros Ellos"

Entrevistamos a Edduardo Viera, autor y director de "Madrid 1808 Nosotros Ellos" que se estrena hoy 14 de mayo en el Teatro Caser Calderón de Madrid.

Teatro a Teatro.- ¿Por qué Madrid 1808 Nosotros Ellos?
Edduardo Viera.- Porque al ser una compañía de Madrid creo que es imprescindible conocer las raíces de tu ciudad y de tus antepasados. Los escritores de novelas han tratado mejor el tema, como Pérez Reverte, pero en la televisión y el cine se trata de un modo reducido. Desde mi punto de vista creo que se podría sacar mucho más de la situación del pueblo de aquella época. Es una obra que, tristemente, está más vigente que nunca.

TAT.- ¿Tendría el mismo éxito en ciudades como Barcelona o Bilbao?
EV.- Creemos que sí porque no es una obra ni política ni territorialista. Desgraciadamente, lo que sucedió en Madrid ha sucedido muchas veces en otras ciudades y países. Podía haber sido perfectamente en otra ciudad.

TAT.- Dentro de la compañía se aprecia que la mayoría de los actores son muy jóvenes. ¿Sientes que te la has jugado a una carta con esta obra?
EV.- Nos la hemos jugado a una carta bastante peliaguda. He apostado por este elenco porque queríamos proporcionar el enfoque de la gente joven que participó en la revuelta del 2 de Mayo. Hay personas que desconocen que participaron también adolescentes y niños, al igual que gente ya anciana. Y que lucharon por igual tanto hombres como mujeres.

TAT.- ¿Cuál fue el proceso de estudio de los personajes?
EV.- Siempre me ha llamado la atención el 2 de Mayo y siempre he leído al respecto por gusto propio, desde novelas hasta tratados históricos y ensayos. A pesar de que dirijo, escribo y produzco, lo que más me siento es actor, y por eso me gusta crear personajes muy profundos, con variedad de capas y que no sean clichés. Tengo especial dedicación a que cada personaje tenga una personalidad bastante definida e incluso contradictoria, y eso lo que hace, bajo mi punto de vista, es enriquecer la propuesta. Los personajes potentes no pueden ni deben ser de lectura fácil.

TAT.- El argumento y duración te permite ahondar en el tema. ¿De qué recursos te vales para hacer que la obra resulte amena y no decaiga?
EV.- En primer lugar de unos magníficos actores que sin ellos no se podría llevar a cabo como yo quiero, al igual que el equipo de técnicos, maquilladoras, peluqueras y colaboradores. En base a eso ya dispongo del caballo ganador o de la carta que hablábamos antes. Lo que intento es hacer una narrativa y montaje muy cinematográfico, con varios focos al mismo tiempo. Eso agiliza mucho y aumenta el ritmo. Además, no todo es trágico y dramático ya que hay ciertos toques, respetuosos y mínimos, de humor así como de romance. De esta forma a la gente se le va llevando como en una ola.

TAT.- ¿La obra la enfocaste a un grupo de público específico o a uno más general?
EV.- La quise enfocar apelando a la inteligencia y al corazón y el alma de los espectadores. Al principio, cuando comentaba mi idea la gente que me rodea me decía que estaba loco por la dificultad que conlleva. Pero el ser humano es curioso por naturaleza y si le explicas, desde el teatro, que este edificio se encontraba en aquella época o que en esta plaza sucedió tal motín, eso le va a interesar. Es como Mel Gibson en películas como "La pasión de Cristo" o "Apocalipto", largometrajes que están rodados en idiomas poco comunes y que en cambio fueron grandes éxitos de taquilla. "Madrid 1808 Nosotros Ellos" ha gustado hasta tal punto que el público ha ovacionado a los actores en mitad de una escena dramática. Y eso es algo muy difícil y un regalo excepcional.

TAT.- ¿Qué puntos político-sociales toca la obra?
EV.- Tratamos todos los puntos sociales y políticos que había sin decantarnos por uno de ellos. Estoy en contra de que tanto la izquierda como la derecha intenten adueñarse del 2 de Mayo. Nos dedicamos a contar los hechos con una visión libre de prejuicios: gente que defendía la monarquía, afrancesados, anarquistas,... El levantamiento fue un levantamiento de personas por las personas para las personas. Tú estás fastidiando a mis vecinos y me insurrecto hacia ti por ello.

TAT.- ¿Cuál es el personaje al que más aprecio tienes y por qué?
EV.- No podría decantarme por uno de ellos, pero si te puedo hablar de los personajes más infantiles porque viven el conflicto desde la ingenuidad. Son los más puros, tanto las niñas como “Samu”, que es un discapacitado psíquico. Él aún entiende menos lo que pasa a su alrededor. Al principio ellos ven a los soldados como juguetitos divertidos hasta que se dan cuenta de lo que verdaderamente significan.

TAT.- Llama mucho la atención el hecho de que los franceses hablen exclusivamente en su idioma. ¿Cómo haces para que la gente que no habla francés se entere?
EV.- Gracias al talento de mis actores. A pesar que de los galos hablen exclusivamente en francés, el público lo entiende gracias al contexto. No ha habido nadie que me haya dicho que no se enterara porque la interpretación de los actores ayuda a comprenderlo.

TAT.- También nos fijamos en que tu propuesta escénica no termina, por así decirlo, en el proscenio
EV.- La verdad es que va un poco más allá. Tenemos el objetivo de romper la cuarta pared del teatro y que el público sienta que está plenamente en la plaza. De ahí que sea constante la presencia de personajes entre el patio de butacas. Pero, ojo, eso sí, sin interactuar con el público. Fíjate que soy actor, pero me incomoda como espectador el que se puedan dirigir a mí en un momento determinado. Creo que eso rompe la magia del observador y de la imaginería que se crea entre este y lo que está sucediendo en el drama.
Además los franceses nos vienen muy bien para los cambios escenográficos. Ya que lo que hacen ayuda a reforzar la propuesta.

TAT.- ¿Cómo empleas el uso de la luz, los efectos sonoros y el silencio?
EV.- En el apartado técnico estoy encantadísimo con Javier Caldevilla, mi director técnico e iluminador. Si hacemos balance según referentes nuestros, "Los Miserables" disponen de un presupuesto de muchos “ceros” y nosotros disponemos de bastantes ceros menos. Sin embargo hacemos lo posible para que el presupuesto no sea un impedimento. El diseño de luces te ayuda a crear la acción y el sentimiento a través de la luz y la utilizamos para llegar a crear el cromatismo de los cuadros de Goya y para jugar constantemente con los ambientes, estancias y otorgarles realismo y, al mismo tiempo, cierto simbolismo muy sutil y muy, muy bonito. Y en sonido está Sergio del Prado que sabe medir cada efecto de sonido con la sensibilidad adecuada, subiendo y bajando los tracks en la justa medida. Y sobre el silencio… Es “mérito” de los trágicos sucesos que ocurrieron y que nosotros contamos de una manera fiel, honesta y real.

TAT.- En un cuadro se observó que hubo entre tres y cuatro personas que abandonaron la sala en una escena de violencia. Háblanos de como usas la violencia en esta obra.
EV.- Considero que hay que ser explícito, pero respetuoso. Porque lo que ocurrió fue mucho más hardcore que lo que se nos ha mostrado. Hubo muchas violaciones, muchas reyertas y muertes. Sólo hay que echar un vistazo al trabajo de Goya para ver que no se puede tratar el tema de una manera liviana o superficial. Lo tratamos de una manera visceral, pero sin recrearnos en ello. Entendemos que hay personas muy sensibles a estos temas que les cuesta verlo, ya que es una visión de la violencia bastante realista la que nosotros ofrecemos. Nunca te gusta que se vaya gente, pero lo respetas. Sin embargo, también hubo gente que repitió al día siguiente. Y fueron más de los que se fueron [risas]. De hecho, en tres funciones hemos tenido más de mil espectadores.

TAT.- La utilización de profesionales especialistas dota a la obra de un cierto grado de dinamismo. ¿Favorece que la gente se enganche más a la obra, no?
EV.- Sí. A mí no me gusta el ir a ver una obra y de repente cuando hay una pelea darme cuenta de que hay algo falso, algo que no saben hacerlo, que veo el truco. Me saca de la obra, por lo tanto aquí lo tuve claro y contamos con el equipo de José Antonio Rojo que han colaborado también en parte del atrezzo. Las peleas que hay y las coreografías están hechas de tal manera que al público le llega del modo más real y visceral posible.

TAT.- La obra comienza fuerte ¿Por qué eliges eso y no algo más pausado y que sea “in crescendo”?
EV.- Quería empezar con videoproyección, aparte de porque me encanta ese recurso cinematográfico también porque nosotros, el público, debido a nuestra época venimos de una sobrecarga de información audiovisual brutal. Entonces para mí es como la transición, el viaje en el tiempo a través de esa proyección. Es decir, “estamos ahora en el 2013, y a través de esta escena os vamos a llevar hasta 1808”. Me parecía que era la translación perfecta para llevarles a dónde queremos. A partir de ese momento ya no aparece el videoproyección por ningún lado. Y luego, desde el punto de vista escénico, arrancamos con algo muy fuerte, para enganchar al público y para que sepan que nuestra propuesta va en serio, que el público se atara los “machos” en la butaca y dijera “lo que me van a contar no es el típico cuento que se ve por ahí, con los trajes que son disfraces más que trajes”. No, no, aquí los trajes están sudados, están sangrados y están revolcados como en la época.

TAT.- ¿Y la fundación “2 de mayo”? ¿Está al tanto de la obra?
EV.- Nos acaban de confirmar su presencia el día 14 al estreno. Estamos orgullosísimos de que vengan, de que vean nuestro trabajo y espero que les guste nuestra manera de contar esos hechos que es respetuosa pero muy personal

TAT.- ¿Cómo muestras los desencadenantes para el estallido del 2 de Mayo?
EV.- Hay muchos, pero la gota que colma el vaso es cuando se llevan a los infantes a Bayona. Pero como en nuestra obra no quería que el desencadenante para nuestros personajes fuera algo político, centré el foco de atención en algo puro que le sucede en mitad de la plaza a uno de los personajes.

TAT.- ¿Para profundizar en los personajes, preparas algún ensayo especial?
EV.- Sí, en momentos en donde creo que se debe trabajar algo en concreto. Por ejemplo, para uno de los personajes trabajamos con él a través de la canción de “La hija de Juan Simón” de Antonio Molina. La primera vez que puse esa canción en el ensayo las caras de incredulidad salían por todos los lados porque es desconocido para los más jóvenes y les chocaba. Pero no debe ser así porque es un tema increíble. No se puede cantar mejor ni transmitir más con esa canción. Ahora cada vez que se oye esa canción lo primero que hay es un respeto absoluto y una emoción, a muchos se les ven lágrimas en los ojos porque les llega. Conectan. Tenemos que conocer un poco nuestras raíces para después transmitirla entre nuestros personajes. Luego también hemos visitado todos los lugares naturales donde se desarrolla nuestra obra o sitios emblemáticos y desconocidos, desgraciadamente, para el gran público como “El Cementerio de la Florida” donde están enterradas las 43 víctimas que fueron arcabuceadas el 3 de Mayo en la Montaña de Príncipe Pío y, en fin, más cosas que se quedan para nosotros. El objetivo era entrar en comunión con esas personas anónimas que un día, hartos, lucharon para que hoy, otros, podamos vivir en “libertad”

TAT.- Tenemos un bote con una etiqueta en la que pone: “sentimientos” e introducimos miedo, tristeza, amor, ciertos toques de alegría,... ¿Qué más hay?
EV.- Historia y mucho talento. También injusticia, rabia, impotencia y muchos “huevos”.

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