Jacobo Dicenta cumple 25 años de profesión

Entrevista

Jacobo Dicenta
Jacobo Dicenta, miembro de una de las familias emblema en el panorama teatral español, está de celebración: Alcanza los 25 años de profesión

En el seno de la familia Dicenta, una de las familias emblema en el panorama teatral español, están de celebración: Jacobo Dicenta alcanza los 25 años de profesión. En Teatro a Teatro queremos sumarnos a los homenajes que seguro recibirá, y para ello le hemos entrevistado.

Un entrevista de Juanjo García

 

Teatro a Teatro: Querido Jacobo… ¿25 años no son nada?

Jacobo Dicenta: Pues 25 años son muchos años, pero en este oficio son muy pocos. Queda mucho por delante, espero. Muchos trabajos que hacer, muchas cosas que aprender, mucha gente de la que aprender, muchos encuentros maravillosos con compañeros y directores… y con el público, ¿no? El camino acaba de empezar, esto es una carrera de fondo y la meta no se sabe donde estará.

 

Teatro a Teatro: Tu procedes de una de las familias mas importantes del teatro español, los Dicenta. ¿Que te aportaron esas referencias familiares?

Jacobo Dicenta: Yo el teatro lo viví desde crío, pero lo viví desde fuera. Nunca fui niño de camerinos porque me quede sin padre a los 2 años y mi madre no se dedicaba a esto, con lo cual no viví el teatro de camerinos pero si como espectador. Hasta los 17 años no decidí, no tuve claro, que quería ser actor aunque mis juegos de niño iban enfocados en ese aspecto. Pero hasta que no vi a Pepe Sacristán en “La guerra de nuestros antepasados” en el Teatro Bellas Artes, con Juanjo Otegui, no decidí que quería ser actor.

La influencia familiar… bueno… una vez que decido ser actor y salgo de la Escuela de Arte Dramático y ya comienzo a trabajar pues la influencia más bien ha sido de aquellos primeros compañeros con los que trabaje… Abel Folk, Ana Marzoa, mi propia sobrina Natalia Dicenta, luego más tarde Luis Merlo y Pedro Mari Sánchez. Y mucho visionado de Estudio 1, de películas de gente a la que he visto en el teatro, pues como no nombrar a José Bodalo, a José María Rodero, a Manuel Galiana y un largo etcetera…

 

Teatro a Teatro: Y dentro del teatro, una enorme afición a los clásicos, ¿verdad?

Jacobo Dicenta: Yo creo que el clásico es mi referente porque es lo que me han ofrecido hacer, o de lo que más me han ofrecido hacer, dentro de una variedad impresionante que me siento afortunado, de todo, hasta musicales donde he hecho de Mortadelo. Yo supongo que me han ofrecido mucho clásico porque en su época decían que mi padre era el número uno diciendo el verso, y fue catedrático de verso en la Escuela de Arte Dramático. Supongo que el verso va muy ligado a los Dicenta y en algún momento supongo que alguien quería comprobar si yo también decía el verso como lo hacia mi padre. La cosa funciono y la verdad es que he hecho bastante clásico y lo he disfrutado muchísimo.

 

Teatro a Teatro: Ahora pasaremos a repasar tus principales obras teatrales, pero creo que hubo un punto de inflexión en tu carrera y fue cinematográfico. Por supuesto me refiero al éxito cosechado con el Luquitas de “Camarón”.

Jacobo Dicenta: El Luquitas de “Camarón” es un regalazo de Jaime Chavarri. Es el único personaje de la película que es inventado. Digamos que es una mezcla de todos los posibles amigos y colaboradores que pudo tener Camarón en vida. Y todos ellos quedan resumidos en este Luquitas, este payo que aspira a ser gitano y que se le va la vida por su amigo. Yo a Jaime le conocí cuando hicimos un musical en Mérida, “Quo vadis”, con la Orquesta Mondragón. Y ahí se creo una amistad muy fuerte que aún nos une.

Independientemente del trabajo con Jaime es un gusto, cuando quedamos a comer o cenar o vamos juntos a un estreno de teatro o a un concierto de Serrat. Es un tipo con una conversación muy amena, muy interesante. Nos une algo mas allá del trabajo. Volviendo a “Camarón” decir que el escribió el personaje para mi, por lo que le estaré eternamente agradecido. “Camarón” es una película que mejora con el tiempo, como los buenos vinos, y aun hoy muchos miembros de etnia gitana me paran por la calle y me dicen “Luquitas” y me abrazan. Es una gozada lo que me dio “Camarón”.

 

Teatro a Teatro: Pasemos del cine al teatro. Ya hemos hablado de los clásicos. Hablemos ahora de los musicales. Empezando por tu Mortadelo.

Jacobo Dicenta: Mortadelo para mi fue una aventura apasionante. Imagínate, trasladar un comic al escenario, con toda la libertad de hacer todas las payasadas del mundo y más, siempre dentro de un orden ya que suelo ser un actor muy exigente. No me gustan las morcillas, no me gusta salirme del personaje. Pero Mortadelo, respetando el guion te da pie para hacer mil locuras… todos los cambios de disfraces que había, que aquello era espectacular, había un tema en el que me cambiaba 5 veces de disfraz. Todos los trajes iban con velcro y los bailarines pasaban unas burras por delante de mi, ahí me quitaba un traje y aparecía con otro… todo muy mágico.

Y luego me hice un máster en baile con la maestra Coco Comín, que lo coreografía absolutamente todo, no hay una silaba que no esté coreografiada. Nosotros le decíamos “Coco, podemos parar en esta frase siquiera para poder cantarla quieto, que me voy a ahogar…”, “No, no, no, se puede, se puede”. La lástima es que estuvimos muy poco tiempo. Solo 3 meses en Barcelona, la idea era entrar en Madrid pero no se pudo. La experiencia fue fenomenal y con Ricard Reguant fue muy divertido. El sabe mucho de teatro en general y de musical en particular.

Jacobo Dicenta interpreta a Mortadelo
Jacobo Dicenta interpreta a Mortadelo

 

Teatro a Teatro: Y le cogiste el gusto al género y decidiste seguir en él con Tricicle en “Forever Young”…

Jacobo Dicenta: Lo divertido del Forever es que se supone que hacíamos de nosotros mismos con 80-90 años ya en una residencia de ancianos y rememorábamos nuestros éxitos. Recuerdo el primer día que nos maquillamos y nos pusimos las pelucas y yo me veo y digo “Dios, soy mi padre”. Curioso, ¿no? Fue un trabajo muy cansado. De hecho acabe con una lesión de lumbares importante de tanto andar agachado. Y bailar rock and roll como un viejo de 80 años pues tiene su aquel. Tengo que decir que un agradecimiento enorme a Paco Mir y a todo el equipo de Tricicle, pero especialmente a Paco Mir.

Él me hablo de esta función un año antes de que se hiciera (yo estaba haciendo un Jardiel Poncela). Vino a verme y me preguntó si me interesaba y al final me dijo “bueno, ya vendré a hablar contigo”. Este tipo de conversaciones que luego quedan en el olvido. Paso un año y un día me llama y me dice “¿te acuerdas?, la vamos a hacer, cuento contigo, tienes que hacer una prueba para que te conozcan mis dos compañeros”. Un detallazo. Y fueron dos años intensísimos de gira con largas temporadas en Barcelona y la gozamos muchísimo.

 

Teatro a Teatro: Y culmino tu trilogía musical con “¡Ay Carmela!”…

Jacobo Dicenta: Bueno, yo no considero que ¡Ay Carmela! sea un musical aunque cantemos y bailemos. Es teatro en estado puro. Te diría que teatro dentro del teatro. Y después de haber visto la película con Carmen Maura y mi querido Andrés Pajares y otras puestas en escena con Manuel Galiana, con Natalia Dicenta, con Verónica Forqué… tener la oportunidad de hacer Paulino después de todos estos grandes es algo muy bonito. Esta profesión a veces te da regalos. Si aguantas, terminas conociendo a gente que admiras como Manuel Galiana.

Y en esta ocasión mi Carmela que fue Elisa Matilla, pues estaba absolutamente maravillosa, adorable. Es una actriz inmensa, generosa como pocas, lo da todo encima del escenario y fue un gustazo trabajar con ella. Y eso es muy importante porque Ay Carmela es un tour de force, que duraba unas dos horas largas y sin parar los dos encima del escenario, sin descanso, sin salir del escenario, una locura, del pasado al presente, momentos dramáticos, con bailes y canciones. Lo tenía todo. Una experiencia muy gratificante

Jacobo Dicenta en ¡ Ay Carmela !
Jacobo Dicenta en ¡ Ay Carmela !

 

Teatro a Teatro: Y en los próximos 25 años, ¿Qué? ¿Tienes algún proyecto que se pueda contar entre manos?

Jacobo Dicenta: Pues ahora de momento descansando. Acabo de terminar, como ya sabes, mi participación en la sexta temporada de “Amar es para siempre”. Han sido 10 meses muy intensos de grabación diaria con mucho estudio, mucho trabajo. Y bueno, ahora a la espera de que surjan proyectos. A quien le pueda interesar: estoy libre. Y con ganas de hacer teatro que hace un año que no me subo a las tablas. Quería darte las gracias Juanjo por tu cariño, no se si me lo merezco…

 

Teatro a Teatro: A mi me parece que si, hombre.

Jacobo Dicenta: Pero te lo agradezco en el alma. Salud, suerte para todo el mundo. Y que todo el que se dedique a esto pueda celebrar 25 años de oficio… y más. Que esto siga, que esto dure. Que nos quedan muchas cosas que contar.

Teatro a Teatro: Y ójala las contemos juntos.

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