Ricardo III

ESTRENO: El 20 de mayo, en el Teatro Nuevo Apolo


"Gilipollas sin fronteras" vuelve a la cartelera

  • Actualidad
  • 22/05/2015 : 15:00
  • Redacción tat
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"Gilipollas sin fronteras".
"Gilipollas sin fronteras".

Santiago Nogués y Adolfo Pastor vuelven a hacer su llamamiento a todos los "Gilipollas sin fronteras". Han pasado veinte años desde que estos dos clásicos de teatro humorístico disfrutasen el éxito con este montaje que recorrió teatros, salas y platós de televisión. La obra regresa ahora al Teatro Nuevo Apolo de Madrid, donde podrá verse desde el 20 de mayo y hasta el 24 de junio.

"Gilipollas sin fronteras" está basado en las reflexiones existenciales de dos actores profesionales (los que no lo son no tienen por qué preocuparse, pues vivirán de otra cosa). Ambos recabaron la suficiente información como para darse cuenta de que, tras casi diez años de profesión (ahora treinta), nunca llegaban a fin de mes (dato que no ha cambiado). Tal descubrimiento les llevó a una cruel conclusión, que dejaba claro que, si insistían en dedicarse a esta profesión sufriendo tales penalidades, es que deberían ser, cuando menos, "medio gilipollas" (hoy en día, visto lo visto, "gilipollas enteros")

El resultado es un show, en formato de dúo cómico, con un trepidante repertorio de sketchs burlescos, al estilo de los grandes cómicos, Tip y Coll, Faemino y Cansado, Martes y Trece, y bajo el espíritu de Gila... pero con una personalidad propia inimitable; donde la gilipollez es terapia, y la carcajada, remedio, a cualquiera que sufra la triste enfermedad de "tomarse la vida en serio". El espectáculo, "patrocinado al 37% por el Instituto de Estudios Gilipollescps de Massachusetts y al 62% por el Montpío de Artistas del Macramé" es en realidad una producción de Morfeo Teatro.

"Gilipollas sin fronteras" es una organización no-gubernamental sin ánimo de lucro (aunque últimamente se ha animado y cobra) les ofrece un espectáculo que sirve para la captación de adeptos, mostrar la gilipollez al desnudo, con la clara intención de que los gilipollas del mundo se puedan reconocer mutuamente, y se enrolen en un movimiento que trata de demostrar que "sentirse gilipollas" no es tan malo. ¿Cómo lo hacen? Por medio de la deformante observación histórica, el patetismo musical, el atontamiento profundo, y el envilecimiento cultural, (y aunque parezca mentira, sin encender la televisión).

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