Festival Internacional de Teatro de Mérida

CLÁSICOS: Desde 21 de abril, de gira por toda España


José Luis Gil pone en marcha su deseado proyecto: "Cyrano de Bergerac"

  • Actualidad
  • 25/04/2017 : 12:15
  • Redacción tat
  • 1053 Visitas

El 21 de abril en el Teatro Carrión de Valladolid se ha estrenado "Cyrano de Bergerac". Interpretado por José Luis Gil, Ana Ruiz, Álex Gadea, Nacho Rubio, Joaquín Murillo, Rocío Calvo, Ricardo Joven. Una obra de Edmond Rostand versionada por Carlota Pérez-Reverte y Alberto Castrillo-Ferrer. Dirigida por Alberto Castrillo-Ferrer. Una producción de La nariz de Cyrano, Contubernio, Teatro Olympia y Rovima Producciones. Coproducción del Festival Internacional de Almagro.

Duración: 1 hora 40 minutos aproximadamente.

A continuación comenzará una gira nacional.

Información sobre ciudades y sesiones de "Cyrano de Bergerac"

Cyrano de Bergerac lo tiene todo: Aventura, pasión, tensión, humor, belleza, amor y desamor. Es un clásico entre los clásicos y un moderno entre los modernos, Cyrano es mucho más que una obra o un personaje, es el emblema nacional galo. El hombre valiente hasta el infinito pero acobardado ante la mujer que ama, el “negro” del guapo de la historia, Cristian, al que escribe versos en secreto para su adorada Roxana .

Canciones, música en directo, esgrima, cambios rápidos, pasión, forman parte de la propuesta de la Compañía La nariz de Cyrano. La fuerza de su verso, su descaro y sutileza, un verso susurrado o lanzado como un dardo, un verso ágil y profundo, popular y erudito, descarado y vital.

El origen de "Cyrano de Bergerac"

El 28 de Diciembre de 1897 se estrenaba en pleno corazón del París Teatral una obra singular, contaba la vida de un soldado gascón, lunático y poeta, conocido por su enorme protuberancia nasal, pero también por su bella poesía, por su facilidad de verso y por su afán por los duelos y las peleas.

Se trataba de "Cyrano de Bergerac". La obra, escrita por el joven y osado poeta Edmond Rostand conoció un éxito sin precedentes que se extiende hasta nuestros días. El triunfo fue arrollador, aunque según los cronistas de la época: “su temor al fracaso con esta obra fue tal que llegó a reunirse con su actor protagonista, Coquelin, unos minutos antes de la primera representación para pedirle perdón por haberle involucrado en una obra tan arriesgada”.

A partir del entreacto la sala aplaudía de pie y Rostand fue felicitado por un ministro del gobierno tras su finalización entregándole su propia medalla de la Legión de Honor, añadiendo que tan solo se estaba adelantando ligeramente en el tiempo con esta condecoración. La obra finalizó con veinte minutos de aplauso ininterrumpido por parte del público.

El auténtico Cyrano fue un coetáneo de Molière, una de sus obras más conocidas es un "Viaje a la Luna" por lo que se le considera un precursor (allá por el siglo XVII) de la Ciencia Ficción.

Pero Cyrano es mucho más que una obra o un personaje, es el emblema nacional galo. El hombre valiente hasta el infinito pero acobardado ante la mujer que ama, el “negro” del guapo de la historia, Cristian, al que escribe versos en secreto para su adorada Roxana y que tiene un fin trágico y un tanto ridículo: le cae un tronco en la cabeza y tras unos minutos de delirio, muere.

Así surgió la idea de Jose Luis Gil de hacer su versión de "Cyrano de Bergerac".

Podría decir que Cyrano ha estado en mi cabeza siempre, al menos desde que empecé a dar mis primeros pasos como actor cuando era un niño de 12 años que interpretaba pequeños papeles en TV y teatro y renunciaba a horas de juego con los amigos para estudiar Arte Dramático. Recuerdo bien cómo nos montaron algunas escenas de Cyrano de Bergerac como ejercicio y de cómo descubrí un personaje con un mundo interior tan

lleno de ternura, valentía, frustración y melancolía -es decir, de vida- que me imaginaba dentro de su vestimenta dispuesto a vivir la aventura de su sufrimiento y la felicidad prestada que le proporcionaba vivir su amor a través de otro personaje.

Años después, tras haber representado en público, a pesar de mi juventud, clásicos como Segismundo, Romeo, Crispín, Hamlet y unos cuantos más, y a poetas importantes, (recuerdo que me sabía el romancero gitano de García Lorca entero) me di cuenta de que Cyrano sería mi personaje preferido toda la vida y cuando vi en TV la versión de Julio Núñez fue uno de los momentos más emocionantes que recuerdo.

Después llego la de José Ferrer en cine y posteriormente alguna más, como la de Gerard Depardieu.

En teatro también he tenido ocasión de ver algunas versiones, ya respirando el aroma de un patio de butacas y con el cosquilleo de disfrutar de una obra maestra que consiguió cautivarme, o debería decir “enamorarme”, tanto tiempo atrás. Eso no hacía abrigar en mi ninguna esperanza de interpretarlo algún día. No. Jamás.

Cada uno juega en la vida la liga que le toca, -usando un término deportivo- y mi liga no era esa ni de lejo, lo cual, no suponía para mí ninguna frustración, sólo asumía mi realidad. Pero la vida pasa, las circunstacias cambian y un día no muy lejano, pensé:
¿Por qué no? Si se dan las circunstancias y las personas adecuadas.
¿Por qué no? A la gente que creyó en ti, a tu gente, les gustaría ver o saber que has intentado echar fuera “tu Cyrano”, ese Cyrano que has imaginado un millón de veces con tu voz, con tu cara y en el que crees.

Reconozco una gran parte de Cyrano en mí, la siento, la he vivido en mi tiempo y en mis frustraciones. Afortunadamente nos hemos encontrado las personas adecuadas para hacerlo realidad, conscientes de que es un magnífico momento para compartirlo con todos los que aman el teatro de verdad.

Decir como imagino yo a Cyrano es sencillo, lo siento en cada verso, en cada situación, me recorre cuerpo y mente. El resultado lo comprobarán dentro de poco y espero embarcarles conmigo en un oleaje de emociones cuando me vean salir con una nariz aún más grande que la mía propia.

Este montaje esta lleno de ilusión, de amor y admiración a un texto y a una historia. De amor, respeto y confianza desde el primer minuto de trabajo por parte de todos y cada uno de los que formamos el equipo. Mi admiración y gratitud para Alberto Castrillo-Ferrer por capitanear este proyecto con el gran talento y sensibilidad exquisita de las que me ha dado muestras desde que le conozco. Sin él no sería posible. Como tampoco lo sería sin Ana Ruíz y Antonio Pagudo, personas a las que quiero y profesionales a los que admiro.

Señoras y señores, este Cyrano de Bergerac comporta dos grandes compromisos:
¡Nos lo debemos! y ¡Se lo debemos a ustedes!
¡Disfrutes con y como nosotros!

José Luis Gil


Sinopsis de "Cyrano de Bergerac"

Cyrano de Bergerac, valiente, orgulloso y poeta, está enamorado de la bella Roxana. Él vive mortificado porque, a pesar de su ingenio, posee una gran nariz que le acompleja y le hace incapaz de sincerarse con la mujer a la que quiere. Además, Roxana ama a otro hombre llamado Cristian, muy hermoso pero torpe de palabra. Cyrano ayuda a Cristian a enamorar a Roxana a través de cartas de amor que él mismo escribe, creando un pacto que le convertirá en esclavo de un amor imposible.

Cyrano de Bergerac, símbolo del teatro francés y universal, es una obra del dramaturgo francés Edmond Rostand basada en la vida de Cyrano de Bergerac, estrenada con gran éxito en el teatro de la Porte-Saint-Martin en 1987. La obra ha sido traducida y llevada al cine en numerosas ocasiones.

Nota de Alberto Castrillo-Ferrer, director de "Cyrano de Bergerac"

Desde que José Luis me habló del proyecto, no puedo imaginar a otro Cyrano, porque José Luis es nuestro valiente lunático en el azaroso mundo del teatro. Fue como un “Cadete Gascón” de niño, actuando en montajes del Teatro Español, sufrió varias batallas, como la huelga de actores de doblaje del año 93, una de las mayores manifestaciones públicas del gremio, su paso por televisión le ha hecho enormemente querido por los espectadores, y ha recuperado su amor por las tablas en los últimos quince años donde se ha hecho imprescindible de la escena nacional.

"Cyrano de Bergerac" lo tiene todo: Aventura, pasión, tensión, humor, belleza, amor y desamor. Es un clásico entre los clásicos y un moderno entre los modernos. El referente para el público español es Gérard Depardieu en el mejor trabajo de su vida, un Cyrano que lo tenía todo en los ojos, esos ojos que habían visto muchas cosas en la vida pero que brillaban ante el amor. Así es la mirada de José Luis, amable y sabia pero también chispeante y despierta ante los retos que le ilusionan. Cyrano es un sueño, y como todos los sueños es lo único real.

Este es un montaje necesario. Surge de un lugar muy verdadero, meditado y apasionado. Un montaje “a la europea” no con grandes aparatajes escénicos, sino con el lujo de las ideas y la belleza de las cosas sencillas pero efectivas. Un montaje de actores y de texto. Todo lo demás suma, pero no molesta. Un montaje que nos permita soñar con mosqueteros y con amores imposibles, con descarados lances y alegres bufonadas, que su verso sea música para nuestros oídos y su ritmo adrenalina para el corazón. Un montaje donde la magia del teatro nos haga trascender de los azares de la vida. Un montaje excepcional, ni más ni menos que el que merece Cyrano de Bergerac.

Alberto Castrillo-Ferrer
Comprar Entradas

Dossier de prensa de "Cyrano de Bergerac"