Ricardo III

REPORTAJE: Sábados de mayo, en El Apartamento


¡Que no se acabe "La casa de huéspedes"!

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  • 21/05/2015 : 16:30
  • Daniel Ventura
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"La Casa de Huéspedes". Fotografías: Norberto Gutiérrez
"La Casa de Huéspedes". Fotografías: Norberto Gutiérrez

"La casa de huéspedes". Compañía Teatro en Serie. En El Apartamento.
Dramaturgia: Luis López de Arriba. Dirección: Luis López de Arriba, Jorge Elorza, Roberto Cerdá y Lidia Palazuelos.
Reparto: Marcos Fernández, Carlos Serrano, Marian Degas, Fernando de Retes, Jorge Elorza, Andrea Hermoso, Inma Gamarra.

Una buena idea, un texto hábilmente trenzado, un catálogo de personajes tan extravagantes como tiernos y un reparto engranado a la perfección. Ésas son las armas de “La casa de huéspedes”, las que la convierten en una propuesta original, especial y sobresaliente. Original porque “La casa de huéspedes” es teatro en episodios, un formato no muy explorado hasta ahora en la escena madrileña. Especial porque obra y formato llegan al espectador en simbiosis perfecta y le brindan un rato magnífico. Sobresaliente porque lo es necesariamente una obra que hace reír y pensar. Que emociona y que cala. Que se recuerda. La compañía Teatro en Serie está instalada estos días en un espacio escénico de por sí especial, El Apartamento, para darle cierre a la historia. El capítulo último, o la season-finale, se llama “El mejor final posible”. Tenéis que verlo.

“La casa de huéspedes” es una creación de Luis López de Arriba. El dramaturgo es quien está detrás de la historia y quien ha dirigido los tres capítulos (el segundo, como ayudante del prestigioso Roberto Cerdá). Él fue también quien se lanzó al vacío con la primera experiencia de teatro en serie. Se llamaba “Días como estos” y se representó en una librería. La filosofía, la misma entonces y ahora: cercanía en el texto y las interpretaciones, novedad en el formato, honestidad en el trabajo. “La casa de huéspedes” vio su primera luz en La Trastienda. Su primer episodio, de hecho, fue uno de los emblemas de la cartelera de esa sala (hoy cerrada, pero me cuentan que próxima a la resurrección en otras coordenadas). Aguantó varios meses, entre el aplauso de críticos y blogueros y con el apoyo del público en la taquilla.

Funcionaba tan bien que hasta daba un poco de pena pasar página y darle su sitio a la segunda entrega. Lo entiendo perfectamente, ahora que he visto los tres episodios, porque ese primer episodio, “Nuestros nombres” es, además de una pieza-base muy bien construida, una sorpresa de frescura y diversión. En ella se presenta el espacio y se presenta la manera: que los espectadores vayan recorriendo, en dos itinerarios distintos, las estancias de la casa y de la historia. Se inaugura el tono, que va de lo absurdo a lo melodramático sin perder nunca la ironía, pero tampoco la humanidad. Se presenta el vuelo de los personajes, todos con la suficiente carga de verosimilitud como para sentirse identificado con ellos en algún momento y todos, también, un poco tocados del ala. Se conoce, sobre todo, a Francisco, el hospedero. Raro en el sentido pleno de la palabra, conmovedor en sus pequeñas cosas y su mirada zumbada, atrapado en el misterio que iremos conociendo, os tengo que reconocer que me pareció un personaje fascinante. Como fascinante es lo que el actor Marcos Fernández hace con él en los tres episodios.

“Glenn o Glenda” se llama el capítulo 2. Las expectativas creadas por la primera entrega eran altas, pero Teatro en Serie las satisfizo con creces. Lo hizo, además, con un episodio más reposado que el primero, algo menos loco de lo que fue el primero y de lo que será el tercero pero más reflexivo, centrado en la consolidación del misterio. Es una oportunidad para contemplar con más detalle el trabajo del resto del reparto. Excelente en líneas generales, porque todos están comprometidos con el tono de la historia: Carlos Serrano, Fernando de Retes, Jorge Elorza, Andrea Hermoso, Marian Degás y una divertidísima Inma Gamarra. En “Glenn o Glenda”, y sigue adelante el jugueteo con los nombres, se nos abre la puerta a un suceso terrible (narrado cómicamente) que habría marcado la personalidad esquiva de Francisco, el hospedero.

Del capítulo 3, que se estrenó el 16 de mayo en El Apartamento, no quiero revelaros nada. Lo mejor es que os acerquéis a la hospedería y os dejéis llevar por la personalidad de su dueño y sus huéspedes. No os preocupéis si no habéis visto los dos episodios anteriores, porque cada uno de ellos se entiende, y se disfruta, independientemente. Además, estoy convencido de que una vez que lo hayáis visto, no os importará lo que no hayáis visto, sino lo que os quede por ver. A mí me pasa: quiero que hagan muchos epidosios más. ¡Que no se acabe "La casa de huéspedes"!

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