Virtual

Algún día, todo será virtual”, proclamaba un personaje de una comedia que hice hace tiempo. Estamos de acuerdo. Vivo convencido, no sé si lo verán mis ojos, que algún día la vida podrá ser de esta manera o de aquella, dependiendo de si la vives conectado a la red o a la realidad. Pero, entonces, tampoco se sabrá qué es más real, si lo real o lo virtual. Dependerá desde dónde lo mire cada quien.

En cualquier caso siempre será entendible querer cerrar los ojos a la mierda que estamos acostumbrados a ver y a ser, crear nuestro propio universo y compartirlo con otros que tampoco quieran ser lo que son ni vivir donde viven.

Bueno, hay decenas de novelas de ciencia ficción que tratan sobre estos temas y millares de personas que sueñan con el día en que su conexión a la red sea virtual, sensorial, emocional…
Mientras esto llega, se van produciendo avances que hacen vislumbrar lo que va a suceder.

Hoy en día puedes hacer con el ordenata lo que te pase por el forro. Sobre todo, a nivel audiovisual. Y ahí es donde me toca como actor. Y me preocupa. Amigos del gremio, actores y actrices de cine y televisión, aprovechad ahora a currar todo lo que podáis, aunque los tiempos no inviten a ello, lo sé, meted la pasta a plazo fijo en alguna banca que no te time, si es que existe, o debajo del colchón, porque si los tiempos son malos, van a venir peor: el mundo virtual va a acabar con nosotros antes que con nadie.

Resulta terroríficamente sencillo, hoy día, escanear, por ejemplo, la imagen de James Dean, Humphrey Bogart o Manolo Gómez Bur, por poner algunos casos, y darles movimiento, voz, expresión; incluso se puede programar la interpretación a gusto del director, ahorrándole a éste los berrinches que suele cogerse cuando el torpísimo actor, caprichoso, resacoso y excesivamente maquillado, ni da el matiz deseado ni va a la marca tras veintisiete tomas. Todas se hacen a la primera.

Y, seamos sinceros, ¿quién va a querer en su película al pobre actor que esto escribe pudiendo contar con la gallarda figura y fina belleza, yo qué sé, de Cristiano Ronaldo, por poner un caso?

Así que vivir del cine se va a poner complicado, entras en competencia con to kiski imaginable , ya esté vivo o muerto, sepa interpretar o no; y los va a haber que curren en cinco pelis a la vez, mientras el noventa y nueve por ciento de la profesión se da codazos en los castings. Así que chungo.

Pero nos queda el teatro, hermanos, el teatro. Hasta que hagan moverse y hablar a los hologramas pasará algo más de tiempo.

Facebook Comments
Etiquetas
,