García de Pruneda

Enrique R. del Portal

Cuando era niño, y vivía con mis padres, recuerdo las estanterías del mueble del salón siempre rebosantes de libros. A veces incluso, ya desbordaban las baldas, y mi madre, obsesionada con el orden y la estética, procedía a guardarlos en cajones o entre el menaje. Además de comprar con asiduidad, éramos socios de Círculo de Lectores, con lo que teníamos asegurado el trasiego literario mensual. Es una lástima que a la costumbre de comprarlos y coleccionarlos, a mi padre no le acompañase la de leerlos, pero a mí me sirvió para crecer rodeado de libros, y adquirir la costumbre de estar leyendo siempre uno, aunque tardase más o menos en hacerlo. De esta forma heredé una modesta pero interesante biblioteca, que hoy día conservo casi completa.

Entre esos libros, hace un par de años reparé en título que nunca me había llamado la atención, pero que esta vez me pareció interesante para leer. Se trataba de "La Encrucijada de Carabanchel". Novela que relata las aventuras de un joven llamado Enrique, durante los años que preceden a la guerra civil española, hasta la toma del Cuartel de la Montaña de Madrid, el 20 de julio de 1936.

Su autor, Salvador García de Pruneda, fue un hombre ligado a la falange y al franquismo, lo que no fue óbice de que fuera un gran escritor. Incluso Eduardo Haro Tecglen, nada sospechoso de ser de derechas, elogiaba su prosa realista. Nacido en Madrid, alternó su carrera de escritor con la diplomática y la docencia. Autor de novelas como "La soledad de Alcuneza"; "La encrucijada de Carabanchel"; "La puerta falsa"; "El Corpus Christi de Francisco Sánchez"; "Ceuta en el umbral"; "Jalima"; "La primavera triste" y "Hoja de servicios del teniente de Farnesio". En 1969, obtuvo el Premio Nacional de Literatura.

Empecé a leer la novela "La Encrucijada de Carabanchel", sin saber exactamente quién era el autor, y a la vez que descubría las aventuras de su protagonista fui conociendo retazos de su vida. Escritor que me entusiasmó, a la vez que me enamoraba de sus personajes.

Enrique, el protagonista de La Encrucijada, es un joven, que se ve envuelto en las revueltas estudiantiles de las postrimerías de la dictadura de Primo de Rivera. Más tarde en la turbulenta II República y por último en la toma por parte de las tropas republicanas y los milicianos del Cuartel de la Montaña del Príncipe Pío. Con un final inesperado y abrupto, que no desvelaré para que disfrutéis de su descubrimiento. Terminé el libro en un tiempo record, yo que soy lento de lectura, y volví a leerla poco tiempo después, y aunque no tuve la sensación de descubrimiento de la primera vez, volví a sumergirme en ese Madrid de finales de los años veinte y primeros treinta del siglo XX.

El libro me supo a poco, y enseguida quise leer más de Pruneda, y empecé a buscar otros títulos suyos, y me centré en "La Soledad de Alcuneza", su primera novela, ambientada en la Guerra Civil Española, y que tiene como protagonista el cuerpo de caballería, su gloria y su declive. Pensaba que sería más fácil encontrarlo, pero resultó ser un volumen descatalogado y de muy difícil adquisición. Preguntaba en las librerías de viejo, en las ferias, y asiduamente buceaba en la red, buscando incluso en colecciones fuera de España, y nada. El único ejemplar que llegué a encontrar en venta, era una primera edición autografiada por el autor, que estaba muy lejos de mis posibilidades. Siempre que compraba un libro o merodeaba por alguna librería preguntaba, y la mayoría de las veces me miraban un poco como un excéntrico. Algún librero más avezado en el tema, me deseaba suerte, e incluso hubo alguno que me pidió un ejemplar para él si lograba encontrarlo.

Aunque ya casi había perdido la esperanza de encontrarlo, hace unos días escribí el nombre en el buscador web y me dispuse a dar una batida a la red en busca de mi deseado libro, y cuál fue mi sorpresa al encontrar una buena cantidad en una librería que lo ofrecían nuevo. Recién reeditado, quién sabe si por tanto preguntar, llegó a oídos de los hijos y herederos de Pruneda, que algún lector despistado deseaba encontrar la novela de su padre. Es bonito pensar que hubiera sido así….

Inmediatamente pedí una copia, que en un par de días me llegó por correo, y acabo de empezar su lectura. He de confesar que cuando por fin lo tuve en mis manos, me desilusionó un poco, por un absurdo sentimentalismo, la nueva edición de cartoné, y la colorida ilustración de la portada, inspirada en un cartel de la guerra, ya que yo hubiera preferido un antiguo ejemplar algo gastado por el tiempo. Pero desde el primer momento me ha invadido la misma sensación que con "La Encrucijada de Carabanchel" y estoy sumergido en el relato de este militar que nos describe su experiencia de la guerra. Cuando acabe su lectura le dedicaré un post que compartiré con vosotros, y por supuesto emprenderé la búsqueda del resto de títulos. Y mucho tendría que cambiar la cosa para que no sea absolutamente satisfactoria la aventura de este relato, por su contenido y por el magnífico uso de lenguaje de este gran autor olvidado.

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