José Luis Gómez recibe el premio Málaga de Teatro

Reconocimiento a toda su trayectoria

José Luis Gómez
José Luis Gómez
El Festival de Teatro de Málaga en su 38 edición, le concede el reconocimiento a toda su carrera.

El Festival de Teatro de Málaga concede su tercera edición del premio Málaga de Teatro al Director-Fundador del Teatro de la Abadía, José Luis Gómez como reconocimiento a toda su carrera. Lo hará en el marco de su 38ª edición, durante la cual, además, podrá verse el domingo 24 de enero su última obra, Mio Cid.

El “alma mater” del Teatro de La Abadía, ya estuvo anteriormente presente en el festival con las obras ‘Azaña, una pasión española‘, ‘Unamuno: venceréis pero no convenceréis‘ y ‘El principito‘, entre otros.

José Luis Gómez

José Luis Gómez es el alma del teatro de La Abadía, que fundó el año 1995. Aunque ha dejado la dirección del mismo, no se ha desvinculado. Formado teatralmente en Alemania y Francia, sus primeros trabajos profesionales fueron en los mejores teatros de la República Federal Alemana. Que tenga noticias, solo Manuel Collado Álvarez trabajó profesionalmente en ese país antes que Gómez. En 1971 regresó a España y, siete años más tarde, codirigió el Centro Dramático Nacional. Desde entonces su actividad artística, como actor y director, ha sido incesante, tanto en los teatros públicos como en los privados. Ocupa, desde 2011, el sillón Z de la Real Academia Española.

El espectáculo Mío Cid de José Luis Gómez

Un espectáculo unipersonal sobre este cantar de gesta, que es una de las primeras obras de nuestra literatura, pues se estima que fue escrita hacia el año 1200. Del original se perdieron muy pocas hojas, por lo que se considera prácticamente entera. Ramón Menéndez Pidal a final de siglo XIX comenzó un estudio serio de este cantar. José Luis Gómez lo representa con el lenguaje y fonética de la época, en un ejercicio que ha debido ser intenso. Le acompaña al piano Helena Fernández Moreno.

Gómez plantea el proyecto como si fuera un juglar del siglo XXI en el marco del 25 aniversario de La Abadía, con la idea original de un trabajo en proceso, a modo de ensayo abierto, señala un comunicado del teatro. Es la versión de Gómez del mayor poema épico de la literatura castellana. Un texto anónimo, compuesto de tres cantos, que narra las hazañas vividas por Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, en el siglo XI.

Se trata de una lectura moderna del “Cantar”, así como de un trabajo de juglaría, en la que se ponen cuerpo y voz a las palabras que dieron inicio a la literatura hispánica y al sonido de nuestra lengua medieval, explican los responsables de La Abadía en la nota.

Un proyecto que se inició en 2014, cuando José Luis Gómez creó el ciclo “Cómicos de la lengua”, con motivo del tercer centenario de la RAE. Diez lecturas que abarcaban textos en lengua castellana desde el siglo XI hasta comienzos del XX y que se iniciaban con la lectura del “Cantar del Mio Cid”, acompañado por la académica Inés Fernández Ordoñez.

La obra se divide en tres cantares

1. El Cantar del Destierro narra cómo el Cid es injustamente desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI. Antes de marchar, deja a su mujer e hijas en el Monasterio de Cardeña. Para mantener a su pequeño ejército, su lugarteniente Martín Antolínez consigue dinero de manera más o menos fraudulenta de los judíos. Se encamina hacia la frontera de Castilla y establecen su plan para derrotar a los moros.

2. El Cantar de las Bodas  narra cómo el Cid marcha sobre Valencia logrando colocar su estandarte en el alcázar. El rey le concede el permiso para que su familia se reuna con él. Los Infantes de Carrión, atraídos por la riqueza del Cid, piden a sus hijas, Elvira y Sol en matrimonio.

3. El Cantar de la Afrenta de Corpes narra cómo los infantes, para vengarse de los insultos de los hombres del Cid, se muestran cobardes y brutales agrediendo a sus esposas en el robledo de Corpes a su regreso a Castilla. El Cid demanda venganza a Alfonso VI quien convoca las Cortes de Toledo. Los infantes son vencidos en un duelo y las hijas del Cid se vuelven a casar con los Infantes de Navarra y Aragón. El Cid muere en Valencia cubierto de gloria.

Mio Cid

La figura de Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, entró muy pronto en el teatro español. Guillén de Castro ya escribió en la primera década del siglo XVII Las mocedades del Cid basándose en los romances sobre el héroe legendario. Durante el siglo XX esta obra subió varias veces a los escenarios madrileños. Fue una de las últimas que interpretó Fernando Díaz de Mendoza el año 1930, el de su muerte. Miguel Narros la dirigió en el Español en 1968 y Pérez Puig, en el mismo escenario, en 1990 y 1997.

Poco después el francés Pierre Corneille escribió Le Cid, en 1635, convirtiéndose en una de las obras clásicas de la dramaturgia del país vecino. El actor Gérard Philipe lo convirtió en uno de sus personajes emblemáticos en la Comédie Française. El drama sirvió de base para el libreto de Adolphe-Philippe D’Ennery, Édouard Blau y Louis Gallet, escrito para la ópera de Massenet, Le Cid. Se estrenó en París en 1885.

Durante la primera mitad del siglo XIX las distintas versiones en castellano de esta obra fueron muy populares en el teatro Español. También tuvo una cierta popularidad Vida y muerte del Cid y notable Martín Peláez, de Antonio Enríquez Gómez, estrenada en 1810. Ya en el siglo XX Eduardo Marquina hizo otro drama, Las hijas del Cid (1908), que sería llevado a la gran pantalla. No podemos olvidar la fantasiosa película de Anthony Mann, El Cid, que rodaron en España Charlton Heston y Sofía Loren el año 1961.

La serie El Cid

La figura del Cid está de moda. Espectáculos y grandes series de televisión entorno a la épica figura.


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