Me desvié de tema

Mientras escribo este post, en mi camerino del BTM, donde aún estamos representado "Los Miserables", la voz inconfundible de Paco Arrojo suena por la megafonía interna del Teatro (aunque esto de Teatro tiene bien poco).

Paco Arrojo es una leyenda del musical de este país. El número de montajes dentro de este género que atesora en su haber artístico es tan largo que numerarlos nos llevaría un buen rato.
Debo aclarar que al encender mi ordenador mi intención era la de escribir sobre otro asunto, pero al escuchar su voz sonando sobre las notas del “Rojo la sangre…, Negro la vieja sociedad…” que cantan los amigos del ABC café, me doy cuenta de la razón que tenemos en el show “Poker de Voces” al decir que ser actor de musical es algo complicado.

La calidad de la voz de Arrojo es tan grande como su profesionalidad, pues a pesar de no tener un papel protagonista en la obra, su actitud en el trabajo es digna de mención haga lo que haga. Por eso un día como el de hoy, en el que sustituye a Daniel Diges (por motivos profesionales) en el rol de Enjolras, dentro de la compañía se celebra como un acontecimiento que a los lectores de este blog aconsejo de ir a ver si tienen ocasión, tanto si interpreta a Enjolras como si lo hace como Valjean, personaje que también alterna de vez en cuando.

La coloratura de su voz es única, sus matices en la modulación también y él sin embargo parece caminar por los camerinos del teatro como si su carrera acabase de empezar, pero no por la falta de experiencia, que la tiene a raudales, sino por la ilusión con la que parece desempeñar su trabajo, día a día, sobre el escenario. Reservado en su opinión, nunca tiene queja alguna ante los continuos contratiempos que surgen durante una representación (siempre los hay, en todas las obras de teatro. Por eso nunca una representación del mismo montaje es igual a la del día siguiente).

La cuestión es que los que tenemos la suerte de escuchar esta voz en días como hoy, una de las mejores de este país dentro y fuera del musical, valoramos aún más el valor de este género tan maltratado por la propia profesión como amado por el gran público. La razón de esto es bien sencilla: existe la percepción desde un amplio sector de mi gremio, según la cual en el teatro musical sólo es necesario tener una bonita y resistente voz para conseguir un papel. Nada más lejos de la realidad. En mi opinión (he trabajado tanto en el género musical como fuera de él) el número de buenos actores y actrices dentro del teatro musical es similar al de cualquier otro género teatral (el número de camelos también) por no hablar de otros medios como el cine y la televisión. Sin embargo, el actor o actriz de musical se enfrenta al peor de los retos como profesional, que no es otro que mantener su voz en condiciones óptimas ante la brutal exigencia que imponen las productoras de teatro hoy en día. Exigencia, por otra parte, que viene marcada por la inmensa demanda que existe en España por el género en cuestión.

Es por eso que cuando uno oye a Paco Arrojo, lo primero que le viene a la cabeza es una pregunta muy sencilla: ¿Le afectará a este hombre la comentada exigencia que sufrimos todos los que nos dedicamos a esto? La verdad, empiezo a pensar que no. Y no sólo por lo que hace actualmente en "Los Miserables", sino por la cantidad de montajes y años que lleva este artista trabajando, ligado siempre al género musical.

Le comentaba una tarde a Gerónimo Rauch, precisamente en otra de las sustituciones que Paco realizó como Enjolras, que cuando oigo esa escopeta armónica, esa garganta-instrumento, tengo la sensación de no saber cantar. Hoy me ha pasado lo mismo. Creo que hace otra cosa distinta que no sé si llegaré a entender alguna vez (lo mío es el Rock, definitivamente) y esto me lleva a pensar lo extraño que resulta que tantas y tantas discográficas de este país y cazatalentos musicales hayan dejado pasar la oportunidad (de momento) de ofrecerle un contrato discográfico para plasmar en un disco toda esa extensa gama de colores que posee en su voz.. Extraño cuando, además, ha cantado como corista de infinidad de reconocidos artistas. Pero así es la vida. Ante el panorama musical español (me refiero a la música Pop, no al teatro) falto de voces que como mínimo afinen, (algunas hay, aunque se pueden contar con los dedos de las manos, pero la tecnología, hoy en día, haría que hasta un asno pareciera un cantante profesional ) el contraste de una voz como la de Paco Arrojo se hace aún mayor.

En fin, esto pensaba hoy, en mi camerino, al empezar a escribir en el teclado de mi ordenador sobre otro asunto que deberé guardar para otra ocasión, pero claro, me desvié de tema porque la voz de Paco Arrojo, dura, excelsa, limpia, amplia y vibrante, bella como pocas, sonaba por la megafonía y eso alguien tenía que contarlo.

Salud amigos.

Facebook Comments
Valoración post